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miércoles, 12 de agosto de 2020

MAIZA GARCÍA – GARCÍA MAYAYO - MAIZA ALBERO

 

MAIZA GARCÍA

Apolinar Maiza García nace en Mendavia el 26-01-02. Es asesinado con 34 años. Casado con Máxima Úzqueda Aramendía, hijo de Joaquín y María, tenía 1 hijo (Javier). Jornalero. A Apolinar lo matan en Pamplona el 06/11/1936. Es fusilado en la Vuelta del Castillo, por mandato judicial militar, se reconocen sus heridas de armas, enterrado en el cementerio de Pamplona. Afiliado a la CNT/Junta S.U.  Su hijo Javier tenía apenas 11 meses cuando mataron a su padre. En 1979 no encontraron los restos de Apolinar en la Vuelta del Castillo. A los 11 años de los hechos, hacia 1947, removieron los huesos de la Vuelta del Castillo si los familiares no reclamaban. ¿Y cómo iban a hacerlo? –expresa Javier. Se cuenta que Máxima, durante un encierro de fiestas, y al ver que uno de los implicados en la muerte de su marido se metía en el portal de su casa, gritó: ¡criminal, encima que mataste a mi marido te metes en mi casa! Denunciando así públicamente al implicado, en los tiempos en los que la justicia no existía (en realidad, nunca se pudo juzgar a los asesinos, al contrario que en Alemania o Argentina, donde se llevó a juicio a los criminales).

Un con-cuñado de Apolinar era el zagurriano Eduardo. Eduardo García Mayayo, que nació el 14-10-1896, y se hizo vecino de Mendavia. Hijo de Víctor y Caya, se casó con Fausta Uzqueda Aramendía y tuvo 3 hijos: César, Ángel y Javier. Eduardo García era jornalero y fue secretario de la UGT en 1931. Fue asesinado en Barbarin entre el 5 y el 7 de septiembre de 1936. Se desconoce el lugar exacto del fusilamiento, pero los restos reposan en el pequeño cementerio de la localidad de Barbarin. Fausta Úzqueda era hermana de Máxima, también viuda a causa de la represión.

Un hermano de Eduardo, Victoriano García, se casó con María de los Ángeles, una de las tres hermanas, viudas a causa de la represión en Mendavia. Victoriano estuvo como soldado en el frente.

MAIZA ALBERO

Los Maiza Albero eran primos de Apolinar. Manuel Maiza y Matilde Albero, mujer muy formada y progresista, fueron los padres de Esteban, Francisco, Dolores, Víctor, Silvestre y Pedro Maiza Albero, en ese orden de edades.

Esteban Maizanacido el 21-12-1896, labrador, casado, primo carnal de Apolinar, aparece como concejal en 1933, por los republicanos. Tras las elecciones municipales del 23 de abril de 1933, convocadas para renovar los concejales proclamados según el art. 29 el cinco de abril de 1931, son sustituidos los concejales nombrados por el Arrabal. Se incorporan, representando a la izquierda: Víctor Suberviola, Guillermo Canillas, Gregorio González Sainz, Jesús Elvira y Esteban Maiza. El 31 de mayo de 1935, tras la destitución de los ayuntamientos republicanos en Navarra, la Unión de los Republicanos convoca en Madrid a una Asamblea de exconcejales. Se publican los Comités constituidos en pueblos convocados. La Asamblea será el 5 de junio 1935. El Comité de Mendavia lo forman Dionisio Salcedo, Jesús Pastor, Víctor Suberviola, Guillermo Canillas, Bonifacio Angulo, Jesús Elvira, Pedro Sádaba, Salvador Sancho, Gregorio González, Esteban Maiza y Martín Suberviola Soto. A pesar de la gestora provincial de la derecha, tras un año largo de destitución del ayuntamiento, al restablecerse las garantías constitucionales, por la presión nacional de los republicanos, y sin poder demostrar las acusaciones contra el alcalde de Mendavia, se reponen todos los miembros del ayuntamiento en el mes de enero de 1936.

Tras el golpe de Estado de julio de 1936, Esteban fue enrolado en el Tercio de Sanjurjo, pero a los dos meses fue dado de baja. Darío Maiza, hijo de Esteban, y para entonces un niño, ayudó a las mujeres de San Bartolomé, con el caballo de su padre, para volver a casa después de haber salido huyendo del pueblo al escuchar los disparos.

Silvestre Maiza tuvo gran responsabilidad en la organización de la CNT en Mendavia. Cuando se crea, el 17 de julio de 1931, el Sindicato Único de Trabajadores, en la calle Beraza nº 4, y se adhiere a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), algunos de los 15 miembros fundadores son Apolinar Maiza, Felipe Elvira Arróniz, Martín Gonzalo, Máximo Sádaba, Emilio Martínez, Sandalio Estella, Silvestre Maiza, Marcos Angustina, Gregorio Sagasti, Estanislao Lorenzo Elvira, Leandro Elvira (presidente) y Julio Suberviola (secretario). A los tres años y medio de fundada la CNT en Mendavia, Silvestre tomó la decisión de abandonar el pueblo. El desarrollo de los acontecimientos, entre diciembre de 1933 y noviembre de de 1934, pudo llevarle a ello.

El 8 de diciembre de 1933 se convocó la insurrección anarquista, en la que participaba la CNT de Mendavia; acto eminentemente simbólico, pero con repercusiones importantes en la memoria colectiva. Al poco tiempo, con el triunfo de la CEDA y los radicales, y con la presión de las derechas navarras, cambiaba la Gestora navarra en beneficio de los radicales. La nueva Gestora se posesionó el 31 de enero de 1934. Los campesinos, la CNT y algunos anarquistas tomaron acciones. Se mantenían las roturaciones, incendios en pajares y destrozos en corrales en varios pueblos de Navarra; en Mendavia se dieron con bastante intensidad.

Tras nueve meses de gobierno de la derecha, en octubre de 1934, estalló la insurrección general contra el gobierno derechista en España, que en Navarra se caracterizó por abundantes destrucciones de campos. Las protestas de Mendavia, que en junio habían logrado mantener una huelga campesina por 11 días, se expresaron en esta ocasión mediante la actividad de los grupos anarquistas, destruyendo varios sembradíos. Tras esta llamada Revolución de Octubre del 34, la nueva Gestora Provincial de Pamplona destituyó al Ayuntamiento de Mendavia, amparada en la suspensión de las garantías constitucionales. La detención del comité revolucionario, junto a otras detenciones, la suspensión de prensa de izquierdas y la destitución de los concejales de izquierdas de más de treinta ayuntamientos que fueron sustituidos por gestores, reprimieron la conflictividad en Navarra. Es probable que fuera entonces cuando allanaran la vivienda de Silvestre, le quemaran todos sus libros, algunos trasmitidos por su madre, y decidiera salir de Mendavia, temiendo por su vida. La memoria familiar transmitió este allanamiento de su vivienda, sin recordar la fecha.

Así que, a finales de 1934 Silvestre emprendió un viaje sin retorno a los Estados Unidos. Su hermana Dolores le ayudó, pues ya había emigrado a Estados Unidos unos años antes. Se puede conjeturar que esta decisión lo libró de una muerte casi segura, pues así sucedió con casi todos los fundadores de la CNT en Mendavia. Se sabe que viajó en el barco S.S. Nueva York, y que llegó a Estados Unidos el 8 de enero de 1935; salió de Bilbao el 19 de diciembre de 1934, pasó por el puerto de Cherbourg, en Francia, del que salió el 31 de diciembre de 1934, con destino a Nueva York, ruta empleada por muchos emigrantes. La Fundación Estatua de la Libertad-Ellis Island alberga en su página web información sobre Silvestre. Ahí se detalla que era campesino, soltero, de 23 años, y sabía leer y escribir. La foto que antecede se encuentra en:

https://heritage.statueofliberty.org/

Francisco Maiza consiguió permanecer en el pueblo sin sufrir mayores persecuciones, buscando apoyos de familiares y amigos. Víctor (Victoriano) fue reclutado en el Tercio de Sanjurjo con 31 años.

Pedro, nacido el 29-4-1916, labrador, soltero, era el menor de los hermanos Maiza Albero, y fue enrolado forzoso en el Tercio de Sanjurjo. Después de la guerra, fue llevado a la cárcel de Pamplona por algunas declaraciones de tipo político que la dictadura no toleraba. Fue detenido junto con León Muguía y Martín Gonzalo. Allí, en la cárcel de Pamplona, permaneció algunos meses. De León se conservan las fechas de ingreso y egreso: del 9/5/1941 al 7/12/1942.

También he encontrado: Apolinar Maiza. Centro Documental de la Memoria Histórica Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas. Signatura: 75/00013. Fecha de expediente: 1959; Tipología: Indultados. Observaciones: Procede Del Tribunal de Burgos; Nº EXPEDIENTE: 00922/1959. No lo he podido explicar. 

MAIZA NAVARRO

Otro primo carnal de los anteriores era Máximo Maiza. Al igual que otros del pueblo, permaneció escondido por años. Máximo era tío carnal de Aniano Romero Maiza. Juaquín, Manuel, la madre de Aniano y el padre de Máximo eran todos hijos de Julián Maiza y Lucía Navarro.

LA CARRETERA MENDAVIA-LOGROÑO

 



FOTOS DISPONIBLES EN EL ARCHIVO GENERAL DE NAVARRA

A principios de siglo s. XX, el proyecto de construcción de la carretera Mendavia-Logroño supuso un punto de debate importante para la región. Se ponían sobre la mesa razones a favor y contra. Y, aunque no se exponía con tanta claridad, allí estaba: la trama de intereses que lo rondaban.

El proyecto era relativamente antiguo. En 1889 se nombró en Mendavia una comisión de cuatro concejales, Cesáreo Sagredo, Juan Sagredo, Ignacio García y Andrés Úzqueda, con el fin de inspeccionar “los terrenos designados por el ayuntamiento de Viana para la dirección de la carretera de Mendavia a Logroño, en el caso de una inteligencia entre ambos pueblos”. En 1892 se entablan algunos diálogos con el Ayuntamiento de Viana a través un comisionado, vecino de Recajo, Domingo Agós. El proyecto avanza muy lentamente.  En 1907 ya se han expropiado algunos terrenos necesarios para la construcción de la carretera y, tras este procedimiento, se autoriza al alcalde para que proceda a la venta de los que quedaron sobrantes (Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado). 

Un par de artículos de 1911 y 1913 comienzan, tímidamente, a entrar en tema. Todavía en 1911 se apuntaba al proyecto de construcción de puente sobre el Ebro, por La Barca (La Rioja, 11-12-1909).  Sin embargo, diversas notas de prensa entre abril y septiembre de 1913, van posicionando de nuevo el nuevo proyecto de carretera para el que ya se habían empezado a realizar expropiaciones (diario La Rioja).

En 1919 se reimpulsa el asunto desde la Junta de Veintena del Ayuntamiento, y en el mes de marzo la Diputación aprueba la construcción de la carretera (Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado). Nuevos debates aparecen en La Rioja, sobre condiciones y gestión de dicho proyecto, en noviembre de 1919, enero de 1920 y abril de 1920. Nuevos debates aparecen en La Rioja, sobre condiciones y gestión de dicho proyecto, en noviembre de 1919, enero de 1920 y abril de 1920.

Es de sumo interés un artículo en el diario La Rioja (27-6-1920), en el que se muestra la fuerza coyuntural del grupo político de la izquierda de Mendavia, que llegó a tener mayoría entre los concejales, y cuyo proyecto fue truncado por la dictadura primoriverista. El artículo en cuestión reseña una importante reunión de evaluación del proyecto de construcción de la carretera Mendavia-Logroño. Se hace ver que la idea no era nueva, sino que los pueblos navarros de la ribera izquierda del Ebro la venían gestionando ante la Diputación Foral como paso importante de comunicación con Logroño. Pero el presupuesto de la Diputación se agotó. Desde Pamplona se comprometieron a reembolsarles los gastos en cuatro años, si los pueblos adelantaban la construcción. El 25 de junio de 1920 se trató de ello en Mendavia. Asistió por el Ayuntamiento de Logroño Federico López. Se comprometió a gestionar con el Estado la construcción desde el Puente de Piedra hasta Barrihuelo, el límite de la Provincia riojana. Los propietarios particulares de Mendavia están dispuestos a aportar fondos importantes para la construcción, proyectando su conclusión en dos años. En el análisis de intereses en juego, este asunto se relacionó con otro. Algunos concejales mendavieses pedían el roturo de las corralizas de los propietarios a cambio de esta concesión. Se decía, además, que resultarían beneficiados principalmente los que tenían frutos de regadío, y no tanto los que llevaban tierra a renta. El tema se dejó para nuevas discusiones. Se quedó en “trasmitir lo tratado a los obreros del pueblo”. “Debe advertirse que en el ayuntamiento de Mendavia dominan los concejales del grupo o partido llamado obrero” –escribía el articulista. El alcalde en ese momento era Inocencio Suberviola Luri. 

En 1921 el diputado del distrito don Manuel de Irujo aconsejaba al ayuntamiento que insistiera, solicitando la inclusión de la carretera de Mendavia a Logroño en el plan general y técnico de carreteras de Navarra acordado por la Diputación. El ayuntamiento, considerando de gran importancia la construcción de dicha vía, acordó por unanimidad pedir la inclusión de esta carretera en el mencionado plan (Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado).

En agosto de 1922 apareció de nuevo el tema en la prensa riojana. Entonces se debatía cómo Logroño se comprometía a hacer un aporte del 30%, Mendavia el 60% y los terratenientes beneficiados un 10%. Los riojanos argumentaron en su consistorio, para justificar su aporte, que tendrían beneficios y pronto recuperarían el capital invertido fijado en 25.000 pesetas. 

En febrero de 1923 el ayuntamiento de Logroño aprueba entregar 3.000 pesetas anuales por cinco años para la construcción de la carretera Logroño-Mendavia, y se compromete a apoyar en las gestiones. La Junta de la Cámara de Comercio de Navarra se dispone a recolectar fondos para la continuación de los trabajos (La Rioja, 21 y 24 del 2-1923). 

En enero de 1924 se volvió a tratar el asunto de la reconstrucción y terminación de la carretera de Logroño a Mendavia. Pero, con la dictadura en el poder, se ralentizó el asunto y se prefirió enfocarlo, sin más, como un conjunto de compromisos económicos asumidos por la Diputación Foral de Navarra y el Ayuntamiento de Logroño. Los temas de roturos y aportes de los terratenientes desaparecieron entonces de la mesa, al menos para el debate.

En 1928 se siguieron realizando gestiones, sin muchas prisas, para la construcción de la carretera Mendavia-Logroño (Diario de Navarra, 3-2-1928, y ABC, 26-12-1928). En diciembre de 1929, ante el deterioro de los caminos por el crecimiento de la producción remolachera, el alcalde Cruz Sagredo fue a Pamplona para visitar a la Excma. Diputación y manifestarle que los dos mencionados municipios navarros (Viana y Mendavia), acogiéndose a lo dispuesto por dicha Corporación foral, “le ofrecen la cantidad necesaria para que sin pérdida de tiempo se proceda a la construcción de la carretera de Mendavia a Logroño pasando por el regadío de Viana, a cuya construcción contribuye el Ayuntamiento de Logroño con 25.000 pesetas para ayuda del pago de los intereses de aquel capital y además construyendo el trozo de carretera desde el límite de la provincia hasta la capital riojana” (Diario de Navarra, 9-12-1929; con antecedente informativo del día 4-12). No logró Sagredo gran cosa, pues la Diputación les responde “que se atengan a las normas generales que la Diputación acuerde para la construcción de carreteras con anticipos de los pueblos” (Diario de Navarra 26-2-1930).

Dada la lentitud del proyecto, en marzo de 1930 los diputados provinciales José María Modet y Manuel Irujo se ofrecen para gestionar los asuntos de la carretera. En agosto se logra que la Diputación comience la demarcación de la carretera, y se continúan las expropiaciones de terrenos con algunas tensiones, las habituales en estos casos (Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado). 

Con el nuevo gobierno republicano se movilizan los pueblos de Peralta, Andosilla, Azagra, Cárcar, San Adrián y Lodosa, consiguiendo el apoyo de los diputados lrujo, Baleztena, Gastón y Badarán; y del Ayuntamiento de Logroño. De ese modo se presentan con el proyecto a la Diputación Provincial, donde consiguen el apoyo tan esperado (Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado).

En marzo de 1931, apenas terminada la dictadura de Primo de Rivera, la construcción de la carretera Mendavia-Logroño se propaga como buena noticia en la revista Ingeniería y construcción. 3/1931, n.º 99, página 54: “Parece ser que la Diputación de Navarra ha acordado dar preferencia absoluta a la construcción de la carretera de Mendavia al límite de la provincia de Logroño, lo que permite asegurar que la construcción será inmediata, ya que la Diputación de Logroño tiene consignada en presupuesto la cantidad necesaria para estas obras”. 

El 13 de agosto acudieron el alcalde Dionisio Salcedo y el concejal Pedro Sádaba Elvira a una reunión con el recién nombrado Gobernador de Navarra, Ramón Bandres, “para tratar de las roturaciones que se están verificando en esa localidad”. Les ordenó “que de ninguna manera se lancen a roturar, pues tendría que usar de su autoridad para impedirlo, lo que a todo trance quiere evitar”. Como solución para la falta de trabajo y de jornales propuso el Gobernador que los propietarios trataran de emplear el mayor número posible de obreros, lo mismo que la Diputación en la carretera de Mendavia a Logroño. De ese modo la construcción de la carretera quedó asociado al conflicto laboral y al asunto de los roturos y las corralizas (Jimeno Jurío, Revista Punto y Hora).

El sindicato Solidaridad de Obreros Vascos (SOV), de Estella, cercano a Manuel de Irujo, hizo acto de presencia en la zona durante el primer invierno republicano. En Mendavia surgieron choques entre el SOV de Estella y la UGT local. El presidente de la SOV de Estella denunció ante la Diputación que los puestos de trabajo estaban monopolizados por afiliados al partido y sindicato socialista, excluyendo a los de CNT y de SOV. El alcalde desmintió públicamente las acusaciones. La tensión siguió, pues el 7 de enero de 1932 firmaban doscientos obreros mendavieses una carta insistiendo en la marginación sufrida por culpa de los socialistas (Jimeno Jurío, Revista Punto y Hora). 

En mayo del año anterior la Diputación les había pedido que ingresaran 30.000 pesetas en la Tesorería Provincial en concepto de gastos de estudio de la carretera. Parece que aún no lo han ingresado puesto que la Diputación amenaza en enero de 1932 con detener la obra (datos muy confusos en Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado, mezclado con el presupuesto total de la construcción). Este año fue el más difícil, pues costó conseguir ese dinero en préstamo, según se explica más adelante. 


No obstante, a finales de 1932, siendo alcalde Dionisio Salcedo, fue “aprobado el proyecto de carretera de Mendavia a Logroño, acoplado convenientemente al estado actual de las obras que ha presentado la Dirección de Caminos, cumpliendo el acuerdo de 25 de agosto último”. Se saca a subasta la construcción cuyo presupuesto para la fecha asciende a 282.800,64 ptas. (varias reseñas en el Diario de Navarra, 2, 5, 8, 9 y 10 del 11-1932; no parece que la fecha de inicio fuera el año anterior, como afirman Sainz y Elvira, salvo como propósito incumplido). 

El año 1933 sería de trabajo continuo, tanto de construcción como de tasación de los terrenos que se iban expropiando (con peritos de Mendavia y Viana, señalan Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado). Finalmente, el 18 de febrero de 1934, domingo, se pudo inaugurar la obra. El Financiero (Madrid). 27/4/1934, n.º 1.726, página 33 y 34, citando un artículo de La Rioja, 20-02-1934, recoge el acto de inauguración y realiza un análisis del proceso histórico seguido para llegar a este punto. Lo transcribo por fragmentos, con introducciones analíticas.

1.- Se remonta a 50 años atrás en el interés de la construcción.

2.- Recrimina la falta de compromiso de Viana en el proyecto, por razones de índole político.

Información aparecida en el diario "La Rioja", de Logroño, del 20 de febrero último: "En la tarde del domingo se celebró el acto de inauguración oficial de la carretera de Logroño a Mendavia. El deseo de construir esta carretera data de más de cincuenta años. Viana y Mendavia, pueblos afectados por la obra, llegaron a un acuerdo para ofrecer el anticipo necesario para su construcción, pero Viana, por causas políticas, anuló el compromiso que contrajo y dejó a Mendavia abandonada a su propio esfuerzo, inferior desde luego al que la obra exigía.

3.- Sigue el artículo alabando el papel cumplido por la Cámara de Comercio de La Rioja. Nada extraño que se resalte su rol, tanto por su compromiso objetivo e interés en el proyecto, como por escribirse el texto desde un diario de Logroño. Se resalta la riqueza de los pueblos navarros ribereños y el acortamiento notable de distancias que se lograría.

La Cámara de Comercio de esta provincia, para la que serán pocos todos los elogios, en razón a su actividad e interés, estudió el asunto y llegó a la conclusión de que, en orden a los intereses de Logroño, sacado el Pantano de Ortigosa, no había otro tan importante, pues se trataba de poner en comunicación con la capital 40.000 almas de la línea Andosilla, Carcar, Lodosa, Mendavia de la ribera de Navarra, lo más rico de aquella provincia, colocando a Mendavia a 20 kilómetros de Logroño, mediante una carretera llana y recta, cuando su distancia por otra accidentada y peligrosa la tenía casi a 50, ofreciéndosele sólo la alternativa de utilizar esta vía o de, para cortar tener que atravesar el Ebro en barca.

4.- Se detalla el compromiso de los intervinientes en el proyecto: Diputación Foral de Navarra, Cámara de Comercio de Logroño y adelantos municipales de Mendavia. Se hace ver que mermará el mercado de Mendavia hacia Estella, para enriquecer el de Logroño. Aquí se ve que el plan inicial de aportes a cinco años, contemplado en 1923, hubo de modificarse por otro plan a 10 años por el poco compromiso de Viana, y con pocas respuestas por parte de la Diputación cuando, a principios de 1930, el alcalde Cruz Sagredo acude a ella. El proyecto previsto realizarse en 1928 se trasladó hasta 1933.

Con la carretera de Mendavia, esta población hoy feudataria del mercado de Estella se coloca en Logroño. Con este pensamiento, la Cámara de Comercio se dirigió a los terratenientes afectados, a la Diputación y al Ayuntamiento de Logroño, logrando una cifra de donaciones efectivas en diez años que le permitieran concretar un compromiso con Mendavia, en virtud del cual respondería del 50 por 100 de los gastos que la construcción produjera. Las carreteras se construyen en Navarra por la Diputación foral, pero los pueblos han de anticipar el total de las obras que luego la Diputación devuelve en diez anualidades, resultando que con lo que realmente es contribución de los Municipios, es con los intereses de la cantidad anticipada, que vienen a representar de un 20 al 30 por 100 del coste total.

5.- Se recoge el proceso final, durante la República, de recolección de fondos, subasta y ejecución. Se detallan algunos inconvenientes del camino, y el incremento del presupuesto respecto al aparecido en prensa un año antes.

Faltaba aprobar el proyecto, para después sacarlo a subasta y el Municipio de Mendavia se confió a la Cámara de Comercio para lograrlo. La Cámara trabajó con entusiasmo y tuvo que vencer grandes dificultades, por la contrariedad que suponía para los intereses de Estella la construcción de la carretera, y después de utilizar toda suerte de influencias y de repetidos desplazamientos para realizar sus gestiones, logró la aprobación del proyecto, cuyo presupuesto ascendía a más de 431.000 pesetas. Parte de las obras se comenzaron por administración con un anticipo de 60.000 pesetas de la Diputación foral, para conjurar el paro obrero en Mendavia. Para conseguir el resto, se gestionó de la Caja de Ahorros de Navarra, con préstamo que no facilitó por tener agotado Mendavia el cupo que la Caja tiene por norma conceder, y se realizaron diversas reuniones con la Banca de Logroño y luego con una casa de banca en particular, que no dieron el resultado apetecido. Entonces el Ayuntamiento de Mendavia emitió un empréstito en obligaciones de 500 pesetas, al seis por ciento, libre de impuestos, garantizado con el acuerdo de la Diputación de devolver el anticipo en diez anualidades con las contribuciones de Mendavia, con la suscripción lograda por la Cámara de Comercio de Logroño y con la responsabilidad de la Junta de veintena de Mendavia y de las fincas inscritas de aquel Municipio. La banca, con excepción de dos casas, tampoco suscribió nada y fue preciso que tres comisiones, pacientemente, visitasen al comercio y a la industria de la capital, consiguiendo una cantidad que unida a la conseguida en Mendavia y a una pequeña participación de algunos terratenientes de Viana, permitió el anticipo y la subasta."

El alcalde Jesús Pastor, el ingeniero Carmelo Monzón, el Gobernador de Navarra, el presidente de la Cámara de Comercio y el alcalde de Logroño, fijaron el día. Al acto asistieron las primeras autoridades de Navarra y Logroño, y el director general de Obras Hidráulicas, al que se le pidió la ejecución del Regadío del Rubio y Carraimas.  Comenzó con un banquete costeado por la Cámara de Comercio de Logroño, y a las cuatro de la tarde fue la inauguración formal, terminando en Mendavia, con música y un lunch de honor a las personalidades asistentes, en la Casa Consistorial. El lunch costó 304,80 pesetas y fue servido por doña Ambrosia Palacios. Don Rufino López tocó con su banda (Sainz y Elvira, Mendavia: su pasado).

En noviembre de 1934, con una Gestora Provincial de derechas, diversos ayuntamientos socialistas de Navarra fueron destituidos: Falces, Allo, Mendavia, Sartaguda, Peralta y Berminzana, entre otros (La Región, 1-11-34).

En Mendavia, el alcalde Salcedo fue acusado de corrupción en relación con la construcción de la carretera Mendavia-Logroño. En realidad, según se ha visto, fue Dionisio el que impulsó la construcción definitiva de la carretera Mendavia-Logroño, después de muchos años de proyecto a marcha lenta. Fue una excusa para nombrar un alcalde de su línea política, Fermín Martínez de Luco, de modo similar a como hicieron en todos los demás pueblos.

En 1935, con la carretera ya construida, la mendaviesa de Félix Lacalle cubriría esa ruta hasta 1942. Nuevas puertas de comunicación se abrían, y otras más se abrirían. Con los debates e intereses del caso, que no faltan. Ya lo sabemos.

En los años 1936, 1938, 1939 y 1942 se señala en el libro: Mendavia, su pasado, que la Diputación devolvió 36.650 ptas. (en cada año de estos) y que con ello se amortizó el préstamo de la Caja de Ahorros. Cuesta creer esta versión de los hechos, según la cual, en esos convulsos años, desde Pamplona entregaran al pueblo tales dineros…. Además, la documentación que ofrezco anteriormente indica que la Caja de Ahorros no dio el préstamo. ¿A quién devolvieron los préstamos tras la Guerra?, habría que verlo. Pero ese es un asunto más complejo para cuyo abordaje se requiere mayor documentación económica. Reclamaciones por los terrenos de Viana tuvieron que solucionarse incluso en 1946.

martes, 4 de agosto de 2020

Anuarios del comercio... de Mendavia (1882-1930)

Por los caminos de la investigación digital sobre la Historia de Mendavia, encontré un importante recurso. Se trata de la conocida:

Biblioteca Nacional de España, hemeroteca digital (http://hemerotecadigital.bne.es/index.vm). 

Lo novedoso para mí resultaron dos Anuarios en los que se incorpora información acerca de Mendavia. Son estos:

Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración

Madrid, del 1881 al 1911.

Anuario del comercio, industria, profesiones y tributación del País Vasco

Bilbao, del 1920 al 1930.

 

Allí se encuentran oportunos informes sobre Mendavia, con los nombres los comerciantes, industriales y profesionales, así como de los funcionarios de la administración pública, relativos a los años 1882-88, 1894, 1898-1906, 1909-11.

 

Con esta información me he permitido reelaborar algunas páginas de mi libro Esta es otra Historia. Ofrezco a continuación el material organizado por sectores económicos, en algunos casos reelaborado tablas, en otros rehaciendo apartados o bien complementándolos. Divido la presentación en cuatro partes:


1. Administración pública

2. Sector primario

3. Sector Secundario

4. Sector Terciario


ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Reelaboro y amplío las tablas de presentadas en mi libro en dos apartados: Alcaldes en Mendavia (1900 – 1923) y Alcaldes en Mendavia (1923 – 1936).

Administración política de Mendavia (1900-1930) 

 

1900-1902

1903-1904

Alcalde

Bernabé Valerio

Sainz Ganuza Marcos

Secretario

Barasoain Catalán Juan

Barasoain Catalán Juan

Juez municipal

Benigno Encinas Ganuza (1900-1901)

Úzqueda Verano Gregorio (1902)

Úzqueda Verano Gregorio (1903)

Piérola Eraso (José M) (1904)

Fiscal

Simón García Martínez (1900)

Luis Sainz Samaniego (1901)

Lacalle Verano Juan (1902)

Lacalle Verano Juan (1903)

Araoz Royo (Guillermo) (1904)

Secretario

Rupérez Herrera Pedro (1900-1901)

Galo Sádaba Maestre (1902)

Rupérez Herrera Pedro

Concejales

Pedro Ruiz, Cenzano

 

 

1905-1907

1909-1911

Alcalde

Carlos Suberviola Sainz

Francisco Suberviola

Andrés Úzqueda Verano

Úzqueda Verano (Andrés).

Fernández de Piérola y Eraso (José María) 

González Miguel (Benito)

Secretario

Barasoain Catalán Juan

López Bermejo (Alvaro) (1909).

Sánchez de Luna y Sesma Rafael (1910-11)

Juez municipal

Piérola Eraso (José M) (1906)

Lacalle Verano Juan (1907)

Lacalle Verano (Pedro) (1909)

Amatriain Resano (Cosme) (1910-11)

Fiscal

Araoz Royo (Guillermo) (1906)

González Pascual (Laureano) (1907)

González Pascual (Laureano) (1909)

Cruz Sagredo y Sagredo (1910-11)

Secretario

Rupérez Herrera Pedro (1906)

Ochoa Perula (Juan) (1907)

Rupérez Herrera Pedro (1909-1910)

Marcos Gil (Faustino) (1911)

Concejales

Addón Martínez de Espronceda, Eleuterio Martínez, José y Melitón González.

Luis Álvarez, Isidoro Sagredo y José María Fernández de Piérola Eraso

Pedro Fernández de Piérola

 

1923-1925

1928- 1930

Alcalde

Cruz Sagredo y Sagredo

Pedro Fdez. de Piérola

Cruz Sagredo y Sagredo

Isaías Baquedano (1931)

Secretario

 

José Gurucharri Martínez

Juez municipal

 

Cándido Marquínez Elvira

Fiscal

 

Amadeo Merino

Secretario

 

Vacante- Aureliano Sainz

  

SECTOR PRIMARIO

Incluyo una nueva tabla, con los datos que ofrecen los Inventarios, utilizando su propia terminología, que completan lo ya dicho sobre algunos de los principales propietarios de tierras y ganados. 

Productores agropecuarios y principales contribuyentes 

1907-1911 

Principales contribuyentes

Ganaderos

Cosecheros de Aceite

Cosecheros de cereales

Cosecheros de vino

Fernández (Pedro)

 

Lacalle (Juan)

Lacalle (Pedro)

 

Mauleón (Águeda)

 

 

 

 

 

 

 

 

Sagredo (Juan)

Sagredo (Isidoro)

 

 

 

 

Úzqueda (Justo)

 

 

Lacalle (Pedro)

 

 

Mauleón (Águeda)

Modet Mauleón (José María)

 

Martínez (Inocencio)

Martínez de Luco (Miguel)

Merino (Valentín)

 

Ochoa (Blas)

 

Sagredo (Florentina)

Sagredo Elvira (Isidoro)

Sagredo (Juan)

 

Urbiola (Carmen)

 

Úzqueda (Andrés)

Úzqueda (Gregorio)

 

 

Lacalle (Juan)

Lacalle (Pedro)

 

Mauleón (Águeda)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Urbiola (Carmen - Juan)

 

 

 

 

 

 

Mauleón (Águeda)

Modet Mauleón (José María)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Úzqueda (Andrés)

García (Pedro)

 

Lacalle(Juan)

Lacalle Pedro)

 

Mauleón (Águeda)

 

 

Oses (Juana)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Úzqueda (Andrés)

Úzqueda (Gregorio)


En el subtítulo “El sector económico primario: agricultura” de mi libro, me refiero brevemente a la venta de abonos minerales en Mendavia. Cito artículo de prensa de 1913 en los que se nombra a Ignacio Aramendía Suberviola como representante de ventas en Mendavia, de los Sres. Llorente y Rodríguez (General Zurbano, 3, Logroño). Ofrecía azufre negro precipitado, usado para el tomate, pimiento, patata y alubias. En los anuarios se mencionan otros vendedores de abonos químicos:

Leonardo Romero (1882-1907), José González (1882-1911), Francisco Sainz Rodríguez (1909), Lucas Marcos Martínez (1910-1911); Ignacio Elvira, Rufino Martínez, Martín Pisón y Emilio Sagredo (1929-1930). 

También se menciona un antiguo profesional relacionado con este sector primario: el agrimensor Miguel García (1882-1888). 

 

SECTOR SECUNDARIO

Complemento, a partir de los datos de los Inventarios, dos subtítulos de mi libro del sector secundario: Industria agroalimentaria y Otras pequeñas industrias.

La incipiente industria de la región se había visto impulsada de manera notable durante la segunda mitad del XIX y la primera del XX. Así pues, en Mendavia funcionaban varios hornos de cal, tejerías y alfarerías, talleres de construcción de carros, carpinterías y ebanisterías, herrerías, zapaterías y fábricas de calzado, molinos harineros y de aceite, salinas, fábricas de chocolates, de conservas alimenticias, de mermelada, de gaseosas, fábricas de aguardiente, sastrerías y modisterías, cordelerías y alpargaterías, entre otras. 

Molinos harineros, calderas de aguardiente y fábricas de conservas fueron las principales riquezas comerciales de Mendavia. Del importante desarrollo industrial agroalimentario referido en Eje del Valle del Ebro, interesa resaltar el origen de la empresa Conservas J. Vela, fundada en 1892 en Lodosa (Navarra), que se trasladó a Mendavia en torno a 1928. Fue D. Ramón Vela quien comenzó a asar pimientos en horno de leña y embotarlos de forma artesanal. Doña Claudia Martínez, viuda de D. Marcos Sainz, Sainz (Viuda de Marcos) aparece registrada en Mendavia en el rubro de conservación de alimentos en los años 1907-1911. Luego solicitó la baja, para registrarse los hijos como Sainz Hermanos. Se anuncia en prensa (La Rioja, 1916 octubre) que, en casa de Salustiano Sainz, se necesita hojalatero para tapar botes, ganara 4 pesetas y manutención. En 1925 solicitan una nueva baja. Vela y Sainz fueron las primeras conserveras importantes de Mendavia de las que se tiene noticia. 

De acuerdo a los Anuarios de Industria, habría que agregar dos antecesores de Fábricas de Conservas vegetales en Mendavia: Simeón García y Pío Romero (1903-1904). Se malogró Simeón pues se vio envuelto en conflictos y le llegó la muerte temprana. En 1905 destrozaron uno de sus plantíos; y en marzo de 1906 fue muerto de una cuchillada, deteniéndose al agresor. Pío Romero se dedicó a otras ramas del comercio.

A Joaquín Vela se le encuentra registrado en el rubro de la industria alimentaria, junto con Irene Elvira, Fulgencio Eguizábal, Salustiano Sainz, Lucio Sesma y Maximino Elvira, en los años 1929-1930. Fulgencio Eguizábal se dedicaba además a la Fábrica de Mermeladas. 

Fábricas de Aguardiente existían desde más antiguo. Marcos Sainz tiene una, al menos desde 1882 hasta su muerte (1907); y su viuda continuó con ella (1908-1911). La viuda e hijos de Marcos Sainz vendieron una prensa de orujo en 1922. Otros fabricantes de aguardiente fueron Juan Lacalle (1903-1909), Pelegrín Ortiz (1905), Martín Sainz Samaniego (1906), Félix Baquedano (1909-1910) e Isaías Baquedano (1929-1930). Isaías Baquedano aparece como comerciante en el diario La Rioja (agosto y septiembre 1818). Coordina en prensa la venta de un salto de agua en jurisdicción de Lerín, con todo el caudal de agua el río Ega. Sería alcalde (encargado) de Mendavia en 1931. 

José María González se dedicó a la Fábrica de Gaseosas (1929-1930). Laureano González (1882-1911) y Benito (1929-1930) a la confitería, fabricación y venta de chocolates.  

Un molino de aceite registra Águeda Mauleón entre 1907 y 1911. Desde 1907 el Sindicato de Riegos del Ebro se hizo cargo del Molino de harina.  Anteriores molineros del siglo XX habían sido, Niceto García, Ildefonso González, José González, Manuel Martínez y Gregorio Úzqueda. Dos de sus descendientes, Anacleto González y Antonio Martínez, mantuvieron pequeños molinos harineros (1929-1930). 

Respecto al comercio de la sal y las salinas, en 1917 se registra a José María Ruiz con la primera alta en la industria de sal. En abril de 1920 se anunciaba la venta de Sal Gema La Paloma, fina, en paquetitos, gruesa y en bolas. El administrador de esta pequeña fábrica era Manuel María Murgoitio, en la calle Estación. En los Anuarios de la Industria citados, queda registrado el Marquesado La Lapilla (marquesa Ana Águeda de Martorell y Fivaller, m. 1930) como explotador de eras de Sal en Mendavia por los años 1929-1930.  

Esta industria evolucionó durante cinco décadas más con otro grupo familiar que era conocido como los saleros (Elvira), con sede en las eras de San Bartolomé. Recogían la sal en terrenos preparados para ello en humedales salitrosos del secano, y la transportaban al pueblo, en burros, para ser vendida. 

Una muestra de prensa regional entre abril de 1919 y diciembre de 1920, arroja algunas informaciones referentes a la incipiente industria y mecanización del pueblo, auspiciada por la llegada de la electricidad. Entre zapateros, herreros y carreteros empiezan a funcionar motores. En el taller de carretería de Rufino Martínez Hermano, estaba en venta un motor trifásico de 3 HP, marca Siemens; Jacinto Martínez vendía otro motor trifásico de 5 HP; y Néstor Alba vendía máquina de brazo, seminueva, «Singer». 

En los Anuarios aparecen como últimos herreros del siglo XX: Remigio García (1882-85), Manuel Silanes (1882-94), Samuel Mendaza (1882-88), Galo Ibarreta (1886), Matías Aramendía (1887-88) y Miguel Sainz (1898-1900). Carlos Pisón (1882-1911) y Dionisio Oliván (1894-1930) sobrepasarán el siglo sosteniendo su oficio de herreros. Con el nuevo siglo, otros mencionados en el Inventario y notas de prensa son Miguel Mangado (1901-1930), Francisco Sagasti (1907-09), Raimundo Oliván (1911-1930), Evaristo Suárez (1920), Martín Pisón (1923-1930) y Jacinto Palacios (1923-1930). En 1907 Dionisio Oliván solicitaba un aprendiz de herrero. Martín Pisón solicitaba oficial de herrero en 1923. En mayo de 1933 se denunció un robo de herramientas en el taller de Raimundo Oliván por 220 pesetas. En casa de Evaristo Suárez se solicitaba herrador; forjador y oficial carretero en el taller de Jacinto Martínez; y oficial herrero, al que se le ofrecía enseñanza del montaje y manejo de segadoras y maquinaria, en casa de Patricio L. Palacio; a este último se le pagarían 40 pesetas mensuales libres (1920). 

Victoriano Martínez (1882-1914) y Mateo Sainz (1882-1909) fabricaban carros. Consta una inscripción específica como carreteros en 1914.  En 1916, los hijos de Victoriano Martínez, Matías y Jacinto, solicitan oficial y aprendiz de herrero (La Rioja, 1916 mayo). Victoriano Martínez y sus hijos, se dieron de baja como carpinteros y herreros, y solicitaron el alta como carreteros. Rufino Martínez y Fidel Sainz siguen como fabricantes de carros en el Inventario de industria en 1929-1930. 

Como albañiles se anotan Basilio Martínez Navarro (maestro albañil) (1909-1911) y Antonino Abáigar, Antonio Ábrego, Ángel González, Jesús Martínez, Emilio Montoya, Félix Sádaba, Francisco Sádaba, José María Sádaba y Florentino Sainz (1929-30). 

Como carpinteros y ebanistas se registran Manuel Arbea (1882-1910), Isidro Sagüés (1882-1904), Braulio Uriarte (1882-1887), Ángel Cabañas (1882-1994), Fabián Cabañas (1894-1900), Victoriano Martínez (1888-1911), Antonio Cabañas (1901-1904), Clemente Garagarza (1902-11), Pablo Alonso (1902-1909), Rufino Martínez (1907-11) y Juan Arbea (1911). En 1929-1930 están Pablo y Vicente Alonso, Juan y Pablo Arbea, Matías Elvira, Matías Martínez y Francisco Mateo. Un poco más tarde, los hermanos Martínez de Falcón aún hacían cajones para espárragos, puertas, ventanas y remos, con madera de chopo. 

Valeriano y Eulogio Sainz, Félix Lozano y Valentín Fernández fueron los últimos zapateros del siglo XIX; junto con Aniceto Malo, Gregorio Subero, Esteban Andrés y Nicolás Romero, que seguirán durante el XX. En 1901 y 1902 se registran por un solo año Enrique Maruso y Florentino Lorente. Esteban Andrés llega hasta 1903, y Nicolás Romero y Aniceto Malo hasta 1906. Claudio Azpillaga, Bienvenido Cámara y Andrés Luis se registran en 1907, y siguen como zapateros hasta 1911, junto con Gregorio Subero. Néstor Alba, Amadeo Merino y Serafín Marquínez registran zapaterías o fábrica de calzado unos años después. En 1918 existía la zapatería de Néstor Alba, quien solicitaba oficiales en 1922. El año 1920, se vendían hormas de varias series en casa de Serafín Marquínez. En noviembre de 1923, se anunciaba la venta de una fábrica completa de calzados, de Amadeo Merino. Claudio Azpillaga, Bienvenido Cámara y Serafín Marquínez seguirán al menos hasta 1930, año en el que aparecen registrados como zapateros o fabricantes de calzado, además de ellos, Alberto Armendáriz, Antonino Arnedilla, Manuel Chasco y Rufino López. Años más tarde, Epifanio Azpillaga seguía con el oficio de zapatero y enseñaba a tocar guitarra. En la fábrica de calzados de Bienvenido Cámara, se solicitaron obreros desde agosto 1922 hasta diciembre de 1923. Bienvenido disponía de un motor de gasolina para la fabricación de calzados. En particular, hacían botas y cosían zapatos. Su zapatería era una fábrica familiar situada en la calle La Lechuga. Los hijos y sobrinos, Miguel, Javier y Roberto, siguieron con su empresa un tiempo. Martín Sancho fue uno de sus obreros, que más tarde se independizó. 

Los últimos sastres del siglo XIX registrados en el Inventario son Gregorio Gastaminza, Francisco Gastaminza y Antonio Losada. Antonio Losada sigue hasta 1902 y Luis Esteban se registra en 1903. En 1930 están Luis Esteban, Leandro Elías y Jesús Pastor. Se registran como modistas, entre 1907 y 1911, Melchora Armendáriz Aramendía, Rosa González Peña y Juliana Palacios. La modista Ramona Ruiz daba lecciones de corte en Mendavia en noviembre de 1916. 

A finales del siglo XIX se registran como cordeleros, alpargateros o tejedores José, Lucas y Marcelo García, Esteban Navarro, Ventura y Raimundo Zalduendo, Aureliano (Laureano) Sainz, Juan Valerio y Blas Velasco. Agapito Gabalda era sillero, y Félix Palacios era guarnicionero. Félix Palacios, José García y (Aureliano-Laureano) Sainz se mantienen en sus oficios hasta 1911. Se les agrega como guarnicionero Miguel Urquizo en 1907; y en 1910 Antonio Verano y Mateo Sainz. Pedro Carrascón, Ricardo Palacios, Lorenzo Urquizo y Carmelo Valerio aparecen registrados en 1929-1930, tres de los cuatro, descendientes de los anteriores. La familia de cordeleros García, descendientes de José, Lucas y Marcelo, se mantuvieron en esa labor por muchos años. El padre de Tomás; y Florencio, padre de Gregorio y Víctor, eran dos hermanos cordeleros independientes, con anterioridad al año 30. Víctor y Gregorio siguieron con el oficio. 

Desde 1903 se registra Marcos Sainz con una tejería de ladrillo ordinario y un horno de yeso. Su viuda la mantuvo más allá de 1911. Rufino Martínez registra otro horno de yeso de 1911, y Cayo Martínez una tejería desde 1929. Algunos años después, habría tres tejerías en Mendavia: las de González, Baztán y Sainz. 

Las barberías son vistas como asunto de salud pública pues, entre 1909 y 1911, están al cargo de ellas los practicantes: Celedonio de Pablo, Amado Sainz e Inocente Sainz Velasco. Progresivamente se van diferenciando y especializando. Eloy Ramiro era barbero y solicitaba en 1921 oficial o aprendiz adelantado para trabajar en su casa. En 1929-1930 son barberos Vicente Benito y Pedro Romero. Sigue, además, el practicante Inocente Sainz.

SECTOR TERCIARIO

Incluyo algunas tablas, reelaboro algunos apartados de mi libro Esta es otra historiaComienzo por presentar un grupo de tablas que incluyen a comerciantes, educadores y personal dedicado a la salud. La primera de ellas totalmente nueva, y las dos siguientes, ampliadas de las originales. 

Agentes de negocios (banca y seguros) y tratantes (de granos y uvas)

Años

Agentes de negocios, banca y seguros

Comisionistas

Tratantes de granos

Tratantes de uvas

1894-1911

Juan Barasoain

(1901-07)

 

Álvarez de Eulate (Luis) (1907-11)

 

Rafael Sánchez de Luna y Sesma (1910-11)

González Laureano

(1907-09)

 

García

(Juan Antonio)

Martínez (Manuel)

Sánchez (Rafael)

Úzqueda (Justo) (1910-11)

Rufino Lafuente

(1898-1900)

Luis Álvarez

(1898-1911)

García (Juan Antonio) (1903-11)

Romero (Pío)

(1903-11)

Úzqueda (Justo)

(1907-11)

Rafael Sánchez de Luna y Sesma (1911)

José Santa Cruz Alfaro (1894-98)

Águeda Mauleón

(1894-1900)

Juana Oses (1901-06)

Bernabé Valerio Sagredo (1901-1902)

Miguel Mtz de Luco

(1901-02)

Juan Barasoain

(1906-07)

Cirilo Mtz de Luco (1907)

Lacalle (Pedro) (1902- 1911)

Martínez (Manuel) (1907-11)

García (Juan Antonio) (1911)

Valerio (Petra) (1911)

1929-1930

García (Nicolás)

Martínez (Miguel)

Sainz (Julián)

 

Elvira (Constantino)

Elvira (Ignacio)

García (Nicolás)

González (Anacleto)

Lacalle (Félix)

Salcedo (Juan)

 

 

Médicos, farmacéuticos y veterinarios

(1882-1930)

Año

Médico

Farmacéutico

Veterinario

1882-1888

José María Lacalle Berano

(1882-)

Alejandro Llorente (1882-86)

Antonio Muñoz del Castillo (1887-)

Benito Sainz (1882-1885)

Apolonio Boira (1885-1888)

Claudio Pérez (1885)

Viuda de Pérez (1886-1887)

Vicente García y Luna

(1882-1894)

1887-1897

José María Lacalle Berano (-94)

Antonio Muñoz del Castillo (1887-)

Eduardo Capillas (1891-1894)

Marcos Sola (1896)

José Sánchez Pons (1898-1900)

Vicente García y Luna

(-1894)

Murillo (Antonio) (1894-)

1898-1909

Isidro Abente (1898)

José Lander (1899)

Antonio Muñoz del Castillo (-1903)

Vicente Pelay y Fernández

(1898-1909)

José Sesma

Ferrán Mariano (1904-1909)

Ángel Apellániz (1899-1911)

Diez de Tejada (José) (1903-1904)

Saz Loyarte (Félix del) (1904-1911)

Diez de Tejada (Manuel) (1906)

Murillo (Antonio)

Agustin Elvira (1898-1906)

José Rojo (Ciriaco) (1907-)

1910-1912

Martín Vidaurre (1909-11)

Benito Moreno (1910-1913)

García (Máximo) (1911-)

Ángel Apellániz (1899-1911)

Saz Loyarte (Félix del) (1904-1911)

Murillo (Antonio)

Rojo (Ciriaco)

1913-1917

Ricardo Martínez Sainz

Francisco Pando

Máximo García

Amadeo Merino (1915-)

Juan José Murillo

1918-1922

Máximo García

Luis Castro

Francisco Lazcano

Francisco Lazcano

1923-1928

Máximo García

Luis Castro -1928

Laureano Gómez Cobo 1928-

Jesús Sagredo

Fermín

Ángel Díaz de Cerio

1929-1930

García (Máximo)

Gómez Cobo (Laureano)

Merino (Amadeo)

Sagredo (Jesús)

Baquedano (Daniel) - Droguería

Diez de Cerio (Ángel)

Elvira (Agustín)

 * Practicantes: Sainz Ramón (1897-1909), Pablo (Celedonio) (1901-1911) y Sainz (Inocente) (1901-1920).

* Comadronas: Antonia Etayo Pérez (1902-), Carmen Rosain…

* Venta de aguardiente y alcoholes, así como diversos productos curativos, anuncia Francisco Suberviola, como agente en Mendavia de la Farmacia Negrillos de Pamplona, en 1906.                                                                                                  

Maestras y maestros de Mendavia (1882-1945)

Año

Maestros

Maestras

1882-1900

Baldomero Gómez de Segura

(1873-1894)

 

Constantino García (1892)

Carlos Suberviola, int. (1897)

Agustín Del Campo (1898)

Felipe Sánchez, int. (1898)

Francisco Alonso, aux, (1898)

Crispiniano Echeverría (1899-)

María Nieves Martínez (1853-1887)

 

Felicitas Legariste Martínez (1888)

María Cruz Pérez, párv. (1890)

Resurrección Ochoa, aux. (1892)

Victoria Arburúa (1894-)

Bernardina Azofra, aux. (1897-1898)

Benita Bueno, aux. (1897-1898)

Consuelo Antoñanzas (1898)

Policarpa Osinaga (1899).

1901-1905

Crispiniano Echeverría

Frutos Bujanda Soto

Victoria Arburúa

Blasa Valerio García

1906-1907

Crispiniano Echeverría

Cleto Rojo Pérez

Julián Martínez

Ambrosio Subero

Victoria Arburúa

Lucía Díez

Estefanía Goñi Anocíbar

Benjamina Chasco Zurbano

1908-1912

Crispiniano Echeverría

José Álvarez de Miranda Monasterios

Miguel Morentín

Macario Cólera Amigó

Victoria Arburúa

María Rodríguez

Paula González Lecuona

Sebastiana Vilella

María Isabel Benedí Benedí

Eduarda Labat Inchusta

1915-1920

Derecho de Propuesta de los Ayuntamientos

Crispiniano Echeverría

Aureliano Lezana

María Nieves Ruiz Díaz

María Casado

Inés Sáenz García

Escolástica López

1923-1926

Nombramientos nacionales

Crispiniano Echeverría

Nicanora Basiain

1927-1930

Derecho de Propuesta

Crispiniano Echeverría

Manuel María Martínez López

Julia Araceli Martínez de Sebastián

Rufina López

Rafaela Álvarez de Eulate

1931-1936

 

Crispiniano Echeverría

Faustino Garralda Basterra

Manuel (Martínez) López (-1932)

Manuel María Pascual Novajas

Amadeo Díaz Piñán (1936-)

Carmen Martínez de Espronceda

Julia Araceli Martínez

Rafaela Álvarez de Eulate

Esmeralda Llorente

Carmen Chasco Fernández

1937-1945

Crispiniano (Crispín)

Manuel Pascual (Manolo)

Amadeo Díaz Piñán

José Martínez de Espronceda

Federico

Carmen Martínez

Araceli Martínez

Rafaela Álvarez de Eulate

Romualda Larrimbe

Pilar Aguado Nuño

* Profesores de música (y organistas): Felipe Redal (1899-1909) y Martín Barco (1910-11).

* Abogado: Felipe Modet (1882).

* Párrocos: Marquínez Bernabé (1900-1904), Nicuesa Pedro (1904-1907), Noain (Francisco) (1907-1911) y Pedro Lopena (1912-1929). Toribio Ábrego (1929-1930) Ángel Martínez de Navaja (1931-1935) Jerónimo Mercapide Longas (1936-) 

Casinos, tabernas y cafés

En Mendavia, existieron dos Casinos a finales del siglo XIX: Recreativo y Unión, entre 1985 y 1988. Siguió activo el Recreativo. Se registran sus presidentes desde 1903 a 1911: Antonio Muñoz, Juan Antonio García, Félix Sádaba, Raimundo Martínez de Espronceda, Justo Úzqueda y Juan Sagredo. Del año 1903 se conoce algún detalle. En enero de 1903, el Casino Recreativo renovó su Junta Directiva, la cual quedó formada por Juan Antonio García, presidente; Cirilo Martínez de Luco, tesorero; Ildefonso Cantero, vocal; y Crispiniano Echeverría, secretario. En 1905, en un giro hacia la izquierda política en ascenso, se renombró como Casino del Círculo Agrícola. Félix Sádaba presidía el Círculo. Bienvenido Cámara era el tesorero, y Gil Valerio el secretario. El local funcionaba en el conocido más tarde como bar de Tito (Jacinto) Manso, encima de Los Portales.

En marzo de 1909, junto a la constitución de la Caja Rural en Mendavia, se creó el Centro de Recreo de la Caja, en el nº 2 de la Plaza de los Fueros. Se pagaban 25 céntimos mensuales, se inscribían los mayores de 16 años, se debía entrar sin armas, y llevar una chaqueta identificadora. Los socios tenían el compromiso religioso de asistencia a ciertas procesiones y participación en rezos y fiestas. Se organizó una escuela gratuita para menores de 20 años. Se vendía café y licores, y se permitían juegos lícitos. Firmaron su constitución el párroco del momento, Francisco Noáin; el alcalde, Florencio Marquínez; y el gobernador, S. Ortega. Pronto pasó a llamarse Centro Católico. En 1911, José María Modet presidía la Caja Rural, mientras que Cirilo Martínez de Luco era el presidente de la Sociedad Agrícola y del Centro Católico, en 1910-1911. En 1928 se menciona en prensa el “Casino de Labradores”, que probablemente se trataba del mismo “Casino Agrícola” del n. 2 de la Plaza de Fueros. En 1929-1930 se mencionan como casinos el Recreativo, el Centro Católico, y la Sociedad Agrícola. Cenona Martínez y Jesús Martínez, con anterioridad a 1914 eran propietarios del café-casino, el cine, el baile y el frontón, situados en La Cadena. Es probable que allí funcionara uno esos casinos. Jesús era un hombre con iniciativa, nacido fuera de Mendavia. Era, además, albañil (hizo la casa de Natalio, el herrero, en la calle La Estación). En 1914 se dio de baja del Salón de Baile y Café casino, aunque siguió funcionado allí una cantina-bar. En el año 1936 el bar se llamaba “Concordia”.

Los Cafés-bar estaban extendidos en Mendavia desde el s. XIX. Regentaron alguno de ellos Antonio Miquélez, María García y Santamaría Valentín. Otros, que venían de antiguo, los continuaron en el siglo XX: Cordobín Florencio y Marquínez Javier, tuvieron cafés hasta 1902; Sainz Samaniego Martin, hasta 1904; Sainz del Campo (Ramón, m. 1904) y luego su viuda, hasta 1911. Abren nuevos Cafés, entrando el siglo: Cenzano Elvira, Andrés (1901-1909), González Paz (1903-1909), Ordóñez (Gabina) (1903-1911); Pablo (Celedonio) (1910-1911); Ignacio Elvira (1914); y Salustiano Sainz Martínez (1916), con el Café-Casino “La Fraternal”.

En algunos casos fueron espacios para las reuniones políticas, Quintín Sagasti, en 1924 regentaba un local en el que se reunía la Sociedad de Obreros Campesinos (sindicato de la UGT, que fue disuelto con Primo de Rivera), y que hasta esa fecha había funcionado como café. Poco más tarde, en el bar-café de Martín Elvira, en la Carrera, funcionó la “Casa del pueblo”, donde se reunía la UGT. La Sociedad de Obreros Agrícolas para Arriendos Colectivos, que se constituyó en enero de 1933, tuvo su domicilio allí.

En los años 1929-1930 estaban los cafés de Juan Arbea, José María González, Juan Ripa Silanes y Tomás Sainz; y, en los años siguientes, el de María, viuda de Sebastián Aramendía, que luego tomó su hija Sofía y transformó en taberna.

Respecto a las cantinas, tabernas y aguardientes, en 1911 se expende vino en las tabernas de Cándido Alonso, Ramón García, Vicente Leza y Pedro Salcedo. En 1920 se nombra en prensa la cantina de Cándido Alonso, y en 1922 la de Dioniso Oliván.

En los años 1929-1930 se registran en el Inventario del País Vasco las tabernas de José Elvira; Dionisio Martínez Lizuáin, en la Plaza, cerca de la entrada a la calle de la Virgen, en edificio cuya propiedad era de Servando García; Juan Ripa, en la Plaza, esquina de La Lechuga Cayo; Sainz, Juan Salcedo, Leonardo Verano y Martín Verano, en la calle La Virgen. Además de estas, entre 1930 y 1940 existieron las tabernas de Demetrio Echarri, en la Carrera; y la de Isidro en Caralogroño. Pocos años después puso cantina el Ausejano, en las Eras. En 1929-1930 se registran los Despachos de Aguardiente de Eugenio Fernández y Julián Sainz.

En las tabernas se expendía, además del vino y aguardiente, un poco de bacalao, sardinas prensadas (en salazón), cacahuetes, naranjas y poca cosa más. Las cantinas o tabernas eran el lugar cotidiano de alterne de los jornaleros: después de llegar de sus labores del campo, compartían algún porrón de vino y pasaban un rato. En algunas de las tabernas se jugaba cartas, pero no había mucho espacio para ello, pues disponían de pocas sillas y mesas; principalmente se atendía en la barra.

La guardia civil vigilaba estos establecimientos. En ellos se prohíbe jugar a la banca, y a los infractores se les ocupaban cuchillos, naipes y dinero. El dinero se entregaba al Hospital de la villa.

Las cantinas, casinos y cafés fueron lugares de encuentro, pero también de tensiones y conflictos. y no faltaron los altercados que terminaron con heridos o muertos. En noticias de prensa histórica se recogen algunos hechos de violencia en las cantinas. Un suceso fatal ocurrió el 6 de marzo de 1904, en el que fue muerto por disparo Pantaleón Aznar; otros mozos sufrieron lesiones en una pelea entre cuadrillas en la taberna. En noviembre de 1931 se crean un alboroto sin consecuencias mayores, a la salida del “salón de la viuda de Jesús Martínez”. En 1935, en un contexto de tensión política, se reseña un enfrentamiento, a la puerta de la taberna de Servando García ¿o Verano?, entre falangistas y socialistas-ugetistas. Este hecho fue altamente significativo para la historia del pueblo, pues a raíz de él hubo un juicio importante y tras el golpe de Estado de 1936, la mayor parte de los participantes ugetistas fueron asesinados. Además, Quintín Sagasti, Martín Elvira, Dionisio Martínez, propietarios de cantina, fueron asesinados. Demetrio Echarri fue encarcelado. 

Comercio

El Inventario de comercio aporta alguna información sobre los comerciantes de Mendavia, entre 1882 y 1930. Un grupo de comerciantes tienen tiendas que son registradas con diversos nombres, de acuerdo a los artículos en venta predominantes, pero muchos de ellos se repiten en varios rubros. Es por ello que los agrupo. Son tiendas variadas de comestibles, legumbres secas, abacería, ferretería o cacharrería. quincalla y ultramarinos, mercería y paquetería. A finales del siglo XIX se nombran como propietarios a Andrés Martínez, Marta Ocáriz, Pedro Leza, Francisco González, Joaquín Meton, Antonio Ochoa, Práxedes García y Juan Lozano.  Braulio Ochoa y Juliana Pérula se sostuvieron hasta 1901. Monleon Pablo hasta 1904. Juan Antonio García, Eleuterio Martínez, Manuel Martínez, Hilario Martínez, Carlos Suberviola y Martin Sainz, hasta 1911. En el nuevo siglo abrieron tiendas Pedro Rupérez (1902-1904), Alonso Cándido (1907), Fernández Miguel (1902-1907), Pío Romero (1907-1911), Antonio Murillo y Rafael Sánchez de Luna y Sesma (1909-11). Las noticias aparecidas en el diario La Rioja entre 1900 y 1924 aportan alguna información adicional. Pío Romero San Juan, además de poseer tiendas, fue concejal, prestamista y comisionista; y vendía bueyes entre 1900 y 1911; su vida social aparece en la prensa de Logroño (se casa en 1900, tiene hijos en 1906, 1908 y 1912). Durante los años 1929-1930, los nuevos comerciantes eran Antonio Ábrego, Ignacio Aramendía, Nicolás García, Basilio González, Benito González, Silvestre López, Lucas Martínez, Miguel Martínez, Severiano Mateo, María Jesús Resano y Julián Sainz. Nicolás García anunciaba en prensa venta de una yegua y dos potras, en 1924. 

Se reconocen tres periodos en el Inventario de panaderos del pueblo. Entre 1882 y 1884 se registran: Manuel Cebada, Lucio Jalón, Eleuterio Martínez, Rodrigo Martínez, Gabina Ordóñez, Sotero Romero, Trifón Sádaba, Mamerto Caspe y Nicanor Berano. Se renueva el gremio a comienzos de siglo XX con los siguientes panaderos: Dámaso Fernández, Juan Antonio García, Julio Lacalle, Jacinto Manso, Gregorio Martínez Moreno, Miguel López, Leonardo Sainz, Bruno Sainz, Paz González, Pío Romero y José Antonio Gómez (1907-1911). En 1929-30, a Jacinto Manso y Bruno Sainz, panaderos antiguos, se les agregan: Luis Andrés, Nicasio Cordobín, Gregorio González, Antonio Martínez, Miguel Martínez, Dorotea Mateo, Severiano Mateo, Estanislao Navarro, Martín Suberviola y Estanislao Valerio. En 1911 tienen hornos y cuecen pan: Robustiano González, Nicanor Muguía y Guillermo Sancho. 

Respecto a las carnicerías, resaltan las de las familias Ochoa y Sainz. Son más antiguas las de Agustín Úzqueda, Blas Ochoa, Sainz Samaniego Ruperto y Sainz Felipe (1907-11). Sin embargo, pronto llega la nueva generación, pues en 1911, es Inocente Sainz el que vende jamones frescos, Anselmo Sainz tiene una tocinería y, en 1915, Dámaso Ochoa regenta una carnicería. En 1929-30 están registrados como carniceros Heraclio Fernández, Dámaso Ochoa y Ruperto Sainz. 

Algunas tiendas más específicas se dedican a la venta de tejidos. En el siglo XIX el maestro Baldomero Gómez de Segura, su hermano Víctor Gómez de Segura y Ciriaco Landa poseían tales locales. En los años 1929-1930 Juan Bernal vende tejidos. 

Tiendas de carbón registran Nicolás García, José María González y Rufino López en los años 1929-30. 

El expendio de tabacos o estanco estuvo arrendado en el siglo XIX a Fausto Marín, vecino de Viana (1812) y a Anselma Casajus (1882-1886). Manuel Martínez se registra como estanquero entre 1907 y 1911. 

Respecto a las posadas y fondas, Martín Sainz y José González poseían unas a finales del s. XIX. Además de estas, las de Francisco Sagredo, Francisco Solana y Justo Úzqueda pervivieron hasta 1911, al menos. Sin embargo, en 1929-30 quedan solamente dos: la de Manuel Martínez y la de la Vda. de Sebastián Ruiz. Todavía en vida de don Sebastián Ruiz, en 1925, en su fonda y con ocasión de la constitución de la Sociedad de Labradores, se recibieron 47 comensales y tocaron los músicos de la banda. 

Las diligencias hacían el recorrido desde el pueblo hasta la Barca (y la estación del tren al otro lado del río Ebro), llevando y trayendo el correo y pasajeros. Se registran con las diligencias Miguel González (1904-1906), Miguel López Nieto (1909-1911) y León Ruiz (1904-1911).