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domingo, 8 de marzo de 2020

CRÓNICAS LOCALES - ARAMENDÍA MARTÍNEZ, ARAMENDÍA CANILLAS, SANTAMARÍA



Desde Marzo de 2020 continúo las entradas al Blog con una nueva propuesta, desarrollándolo como Crónica local, en un sentido amplio, pues recojo insumos de diversas fuentes tanto testimoniales como documentales. Me propongo un triple objetivo:

Establecer una continuidad con los objetivos del libro: Esta es otra historia. Sostener la Memoria. Hacer justicia a lo que nos han contado. Que las palabras de nuestros mayores, en resistencia, no se las lleve el viento, ni las borre la historia oficial. 

Poner de relieve los vínculos familiares y la desorganización social que significó la guerra. Buena parte de ese tejido está aún por recomponer. Los aportes genealógicos, dado el caso, pretenden mostrar los lazos familiares tan profundos en el pueblo, que se vieron cortados. 

Dar cabida a nuevos aportes desde los testimonios resguardados en el ámbito familiar y que se revelan mejor al ofrecer a los descendientes un panorama más colectivo de los hechos.

Se irán presentando las historias vividas por los represaliados, agrupándolos por familias, en lo que sea posible, e incluyendo vínculos con otros mendavieses que estuvieron en el frente.

El blog será una oportunidad para incorporar nuevos testimonios y aportar matices y precisiones, no lo dudo. Gracias a los seguidores consecuentes.

ARAMENDÍA MARTÍNEZ 
En 1936 había en el pueblo dos familias de primos, de apellido Aramendía Martínez. Eran hijos de dos hermanos casados con dos hermanas. Por un lado, estaban Martín, Petra, Remedios, Felisa, Emiliano, hijos de Sebastián y María; y por otro, Julia, Matilde, Felisa, Benita, Pilar, Guillermo, Antonio y Emilio, hijos de Ignacio e Hilaria. Los padres, Sebastián e Ignacio, eran hermanos de Tirso y Tomás Aramendía. María e Hilaria, mujeres de los Aramendía, eran hermanas de Julio Martínez Romero, también represaliado. El padre de Sebastián e Ignacio Aramendía era Juan.

Tirso, Tomás y Sofía eran otros hermanos de Ignacio y Sebastián Aramendía. El marido de Sofía era Juan Salcedo. La cantina de Sofía, en la Carrera, siguió después del año 1939. En la parte de arriba de la cantina funcionó la escuela de doña Carmen (maestra, casada con don Víctor). Los llamados antiguamente Bar de Picacha y Las Caraqueñas, bajo Portales, correspondía a las propiedades de Martín Aramendía; y Remedios y Felisa Aramendía. Su padre, Sebastíán Aramendía, tuvo un primer bar en la parte de arriba de portales. Era de izquierdas y murió joven. Un testimonio señala que hubo resistencia eclesiástica para enterrarlo, por ser de izquierdas, pero las hijas se sobrepusieron y lograron que se enterrara según la tradición establecida para todos en el pueblo.

Emiliano Aramendía Martínez fue uno de los asesinados en la guerra. Hijo de Sebastián y María Martínez Romero, nació en Mendavia el 05-01-13. Era jornalero y miembro de la CNT. Incorporado Forzado al frente de Guipúzcoa, intenta pasar al bando republicano, junto con Cirilo Elvira Cenzano (amigo de cuadrilla de Emiliano) y otros más de Mendavia. Es herido y Cirilo lo carga un trecho, hasta un corral. Al ver cercanos a sus perseguidores el mismo Emiliano le pide que lo deje. Sin embargo, Cirilo lo acompaña hasta su muerte. Cirilo logra pasar a Francia. Queda atestiguada la muerte de Emiliano en Astigarraga el 12/09/1936. Isidoro Ochoa Aramendía, de Mendavia, actúa también como testigo de defunción.  Emiliano era soltero y tenía 23 años.

Julia Aramendía Martínez, era prima de Emiliano. Ignacio Aramendía era su padre, miembro de la CNT. Ignacio fue apresado en la cárcel de Mendavia. Luego lo sacaban a fusilar. Ya subido al camión, se salvó por la intermediación de su hermano Tirso, quien salió con escopeta y caballo, y alcanzó a los captores de hermano, tuvo que enfrentarse con fuerza a los que lo habían detenido y lo trajo a casa. Julia, sin embargo, no se salvó de la cárcel. Julia era grande en tamaño y en fortaleza física y moral. Estuvo presa en el cuartelillo de Mendavia y le cortaron el pelo. Su hermana le subía comida. Después la llevaron a Pamplona en un camión de Perfecto Ripa, uno de los concejales nombrados por los golpistas en el pueblo. La llevaban en la cabina. Un vecino siempre le agradeció su vida a Julia, pues en ese viaje no mataron a nadie para arrojarlo en la cuneta, como acostumbraban, ya que ella estaba de testigo. Les dio vergüenza frente a ella –decía.
Los datos de ingreso y salida de la cárcel de Pamplona indican que Julia entró el 27/07/1936 y salió el 01/11/1936. Allí pasó más de 3 meses. En ese tiempo aprendió a leer. Estuvo con la que era delegada de educación de la república, Rosaura López Marquínez, emparentada con los Marquínez de Mendavia y con un sacerdote que finalmente les ayudó a salir (había en Pamplona dos sacerdotes, hijos de quien fuera alcalde de Mendavia Florencio Marquínez Elvira; pudiera tratarse de ellos). Julia contaba que tuvo el apoyo de unas religiosas. Rosaura la orientó para que en las declaraciones se mantuviera firme y se resistiera a la presión. Con frecuencia le preguntaban que dónde tenía la pistola el novio (que era Víctor Elvira Martínez, hermano de los tres asesinados reseñados anteriormente: Lorenzo, Cosme e Hilario). Ella negó en todo momento la existencia de tal pistola.
Se creó el Expediente de Aramendía Martínez, Julia (principal) / (Expediente Nº 45) que se conserva en FDMHN_UPNA_EMG_APPP. 1936. Caja nº 1. Semestre 2º. 

Matilde Aramendía era hermana de Julia. En la primera semana tras el golpe, hicieron algún disparo a los guardias civiles desde las cuevas de Río Cascajo. Los guardias se protegieron en casa de Matilde, en la carretera del Molino. Ese gesto les valió cuando apresaron a Ignacio y a su hermana Julia. Matilde ayudó a su padre mientras estuvo en la cárcel. Estaba enfermo y a ella la dejaron pasar a llevarle comida. Ignacio estuvo preso con Estanislao Gil, quien tenía intención de escapar lanzándose por el balcón, pero finalmente no lo hizo. Terminaron matándolo. 

El mismo día 19, al llegar las tropas falangistas armadas al pueblo, Víctor Elvira Martínez, con los hermanos Guillermo y Matilde Aramendía, se dirigen a Alcanadre. Se refugiaron allí, donde tenían amistades. Cuando en Alcanadre comenzaron a requisar las casas, Víctor y Guillermo salieron al monte. Les iban a dar una pistola, pero no la aceptaron para no verse comprometidos. Regresaron hacia el entorno de Mendavia, permaneciendo al otro lado del Ebro, escondidos por los montes.

Julio Martínez Romero, también fue asesinado. Nació en Mendavia el 21-7-1889. Era hijo de Anselmo y Catalina, y trabajaba como guarda. Fue detenido y preso en la cárcel de Pamplona. Estaba casado. El 31/08/1936 fue fusilado en la vuelta del Castillo, por mandato judicial militar. Tenía 47 años. Julio era hermano de Hilaria y María Martínez Romero; cuñado, por tanto, de Ignacio y de Sebastián Aramendía, y tío carnal de Emiliano Aramendía Martínez. Hilaria tenía una tienda, que quitó durante la guerra, pues los vencedores se creían dueños de la mercancía.

Julio era, además, tío carnal de los tres Elvira Martínez asesinados en el pueblo.

ARAMENDÍA CANILLAS
Lope Aramendía Martínez y Sebastiana Canillas García eran los padres de Juana, Carmen y José Aramendía Canillas. 
Estos tres eran primos carnales de Tirso, Sofía y sus hermanos. Lope era hermano de Juan Aramendía. José era padre de Máximo y Cándido, Patro y Rosario; Carmen era madre de Félix y Julián Albero Aramendía; Juana era madre de Lucio. (Dos mujeres más de esta familia: Silvestra, y Petra que vivía en Logroño).

Hijos de José eran Máximo y Cándido. Máximo Aramendía Sainz nació en Mendavia el 20-08-09, hijo de José A. Canillas y Gabriela S. Sádaba, y nieto de José, Sebastiana, Eusebio y Eugenia. 
Un testimonio recogido en el pueblo señala que Máximo era guardia civil. Se lee Online en el Archivo General de Navarra, que Cándido Aramendía Sainz, fue enjuiciado en un Consejo de Guerra de Bilbao, el 10-06-38, por delito de auxilio a la rebelión militar, y le dieron 20 años de reclusión menor. Luego, el 16-3-1940, la sentencia fue cambiada por multa de 200 ptas. 
Posteriormente, Máximo fue liquidado en León. Hay documentación de esta ciudad en la que se indica que murió por parálisis cardiaca el 16/04/1941. Se construyó en León una capilla laica en la que se hace memoria de los represaliados allí. Fue inaugurada en octubre de 2103. En la lista de represaliados aparece Máximo Aramendía Sainz. Ver: https://capillalaicaleon.wordpress.com. Su hermano Cándido Aramendía Sainz, nació el 04-09-13. También se muestra como desaparecido en León. Aunque años después de la guerra algunos vecinos creen recordar que apareció por el pueblo.

Julián Albero Aramendía, nació en Mendavia el 03/09/1917. Fue reclutado el 26/07/1936, incorporado a la falange y muerto en el frente el 18-10-36. Era hijo de José María y Carmen Aramendía Canillas. Murió en el Hospital de Vergara a consecuencia de heridas sufridas en el frente de Azpeitia el día 17 de octubre, sus restos se encuentran en el cementerio de Mendavia. Según noticia de Diario de Navarra (21-10-36), tras un tiempo en el puesto de vigilancia de Valcarlos, el 10 de octubre es enviado al frente de Vizcaya. Sus paisanos Jesús García Sádaba y Teófilo Romero Sádaba trasladan sus restos a Mendavia.

Félix Albero Aramendía, hermano del anterior, fue reclutado como soldado el 16 de agosto de 1936. Y su hermano, Víctor Albero Aramendía, el 30 de mayo del 37. Víctor Albero Aramendía, 23 años, deserta de la bandera de Sanjurjo en la sierra de Alcubierre (12-36), se presenta en 1939 y es detenido. Se le acusa de estar complicado en el “alzamiento contra los guardias” el 18 de julio de 1936.

Andrés Albero Aramendía permaneció oculto varios años. Andrés estaba escondido en su casa, en la Calle Arriba, en un granero alto. En cierta ocasión iba tapado por una carga de paja. Se cayó la paja por la Calle Arriba y quedó al descubierto, pero esa vez no lo atraparon. Otra vez se dieron cuenta que lo vio una mujer delatora de derechas, así que la familia lo envió “a la montaña” por un tiempo. Así permaneció hasta cinco años.

Lucio González Aramendía, primo carnal de los anteriores, fue combatiente por el requeté. Nacido en Mendavia el 26/06/1920. Era hijo de Gregorio y Juana; y nieto de Meliton González Verano, Plácida Sainz García, Lope Aramendía Martínez y Sebastiana Canillas García. Vivía en la calle La Virgen. Murió en combate el día 07/01/1939, posiblemente en Cataluña.

Aunque en las listas de combatientes aparece como requeté, resulta muy poco probable que lo fuera; o si lo fue, sería presionado a serlo. Gregorio González Sainz, padre de Lucio, era hermano de María González Sainz, madre de Segundo Salcedo González, represaliado; así que Lucio era también primo carnal de Segundo. Gregorio había sido concejal por la izquierda. Tras las elecciones municipales del 23 de abril de 1933, convocadas para renovar los concejales proclamados según el art. 29 el cinco de abril de 1931, son sustituidos los concejales nombrados por el Arrabal. Se incorporan, representando a la izquierda: Víctor Suberviola, Guillermo Canillas, Gregorio González Sainz, Jesús Elvira y Esteban Maiza. El 31 de mayo de 1935, tras la destitución de los ayuntamientos republicanos en Navarra, la Unión de los Republicanos convoca en Madrid a una Asamblea de exconcejales. Se publican los Comités constituidos en pueblos convocados. La Asamblea será el 5 de junio 1935. Gregorio González forma parte del Comité de Mendavia. A pesar de la gestora provincial de la derecha, tras un año largo de destitución del ayuntamiento, al restablecerse las garantías constitucionales, por la presión nacional de los republicanos, y sin poder demostrar las acusaciones contra el alcalde de Mendavia, se reponen todos los miembros del ayuntamiento en el mes de enero de 1936. 

Lope, Juan y Faustina Aramendía Martínez, nacidos en 1857, 1860 y 1871 respectivamente, en Mendavia, eran hijos de Román Aramendía Sagasti y Petra Celestina Martínez Ayala; siendo éstos los bisabuelos comunes de esta generación de Aramendía de 1936: Lucio, Andrés, Félix, Julián, Máximo, Cándido, Emiliano, Matilde, Julia, etc… Ramón Oliván, quien emigró a Río de Janeiro en 1947, era hijo de Faustina Aramendía y Dionisio Oliván.

SANTAMARÍA
Se agrega en este grupo familiar a un hombre cuya descendencia actual está relacionada con ellos. Una hija de Julián Santamaría se casó con un hijo de Emilio Aramendía Martínez.

Florentino Santamaría Gastaminza nació en Mendavia el 25-1-1886. Tenía 50 años cuando lo fusilaron. Era hijo de Valentín y Eladia, era labrador y miembro de la UGT.  Se casó con Máxima Hilda Expósito, natural de Pamplona, y tenía cuatro hijos: Angelina, Julián, Félix, María. Vivía en la calle La Virgen. 
Es ingresado en la cárcel de Pamplona, junto con un grupo de mendavieses, el día 27 de julio. Habían sido detenidos en el pueblo durante los días anteriores y llevados al cuartelillo de Mendavia. Y de ahí los llevaron a Pamplona en un camión.
Tras cuatro meses de prisión es sacado a fusilar el día 2, aunque se indica como fecha de su muerte el 03/12/1936, y como lugar la jurisdicción de Pamplona, según acta de defunción que se registra en Mendavia.

Julián y Félix Santamaría Ilda (o Hilda) fueron llevados al frente. Félix en el grupo de quintos, el 13-4-38; y Julián como forzoso en el Tercio Sanjurjo, el 6-8-36. Julián resultó herido.

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