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martes, 8 de noviembre de 2016

REPRESALIADOS MENDAVIESES 1938


El fuerte de San Cristóbal

El fuerte de San Cristóbal se encuentra en lo alto del monte Ezcaba, a un kilómetro de Pamplona. El 22 de mayo de 1938 se produjo en este lugar una de las evasiones más resonadas de todo el mundo. En 1938 había 2.487 personas detenidas, en su mayoría dirigentes políticos y sindicales y militantes revolucionarios y republicanos. Unos treinta presos prepararon una fuga que se inició a la hora de la cena, momento en que había más dispersión de los guardianes.
Algunos de los presos desistieron en su fuga, de tal forma que fueron contabilizados, a las dos y media de la madrugada, 1.692 presos que fueron dejados desnudos en el patio durante horas. Se fugaron, por tanto, 795 de los detenidos, mal calzados y vestidos, desnutridos, con escasos fusiles y en desbandada, sin organizar un plan de huida. Se inició inmediatamente la caza de los mismos, que sin apenas resistencia fueron siendo abatidos o capturados. Consta que el mismo día 23 se detuvieron 259 evadidos, el día 24 ya eran 445 y los días sucesivos grupos menores. El último fue capturado el 14 de agosto, tres meses después, en el monte.
Francisco Lecea Sancho, mendaviés, es asesinado y se registra su muerte en Esteríbar (comarca del Pirineo), (AGN. J. Prim. Inst. e Instruc. nº 1 de Pamplona/Iruña; Expediente para inscripción de defunción en Caja 5271; Exp. Num. 0000259/1946). En el documento de defunción se afirma que "(...) resultó muerto por la Fuerza Pública", y que fue identificado el 6/6/38. Con éste fueron tres los hermanos Lecea Sancho asesinados. Francisco trabajaba en Logroño como ferroviario. Un grupo de falangistas mendavieses fueron a buscarlo a Logroño, lo detuvieron y lo llevaron a la cárcel de Pamplona.
De los 795 fugados fueron detenidos 585, pasando sólo la frontera francesa tres de ellos, e identificando 187 cadáveres, a los que hay que añadir 24 muertos más sin identificar. En total, 211 asesinados durante la captura de los fugados. Esto da, según la contabilidad del fuerte, cuatro más (585+187+24+3 = 799), que pudieran ser huidos de la represión en la retaguardia encontrados tras las intensas pesquisas desarrolladas para capturar a los fugados del fuerte. Aunque la mayor parte de los que perecieron fue en Ezcabarte (en la cara norte del monte, en Oláibar y en Baztán), la mayoría están registrados en Ansoáin, en la falda sur del monte.

Mendavieses asesinados residentes fuera del pueblo

Además de los ya mencionados Nieves González (Logroño), Fermín Sagasti (Logroño), Gil Valerio (Pamplona), Andrés Suberviola (Lodosa), Eustaquio Elvira (Lodosa) y Ángel Alonso (Lodosa), se han encontrado datos de Emilio Pando Fernández, mendaviés de nacimiento, condenado a pena de muerte y fusilado en Gijón a los 21 años, el 5 de enero del 38; era hijo de Francisco Pando, asturiano que ejerció de médico en Mendavia en torno a 1916, motivo por el cual su hijo nació en este pueblo. También al padre, ya de 50 años, lo matan el mismo día y de la misma forma. Este mendaviés, Emilio Pando, no estaba incluido en las listas publicadas hasta ahora con los mendavieses represaliados.

En Archivos de la Nación hay información sobre dos personas más, naturales de Mendavia, asesinadas y enterradas en fosas halladas en León. Se trata de Aramendia Sainz, Cándido y  Aramendía Sainz, Máximo. Ningún testimonio sobre ellos ha podido ser recogido en Mendavia, aunque son identificados como hermanos en sus registros de nacimiento. En la capilla laica de León, erigida en 2013 con los nombres de los represaliados en León, se registra el nombre de Máximo Aramendía.

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