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martes, 14 de enero de 2020

MARTÍNEZ DE LUCO Y EL FARMACÉTICO LIBERAL APELLÁNIZ



Roles económicos, políticos y pleito legal

Referido a la familia Martínez de Luco en Mendavia, en las p. 33, 35, 40, 59 y 86 de Esta es otra historia se recoge:           
Los Luco eran una familia con relativamente reciente poder político y económico en Mendavia. En las décadas iniciales del siglo XX, son considerados como una de las familias de terratenientes que aparecen a la vez como mayores propietarias de ganado.
Miguel M. de Luco era ganadero. En los años 1902, 1903 y 1910 se encuentran en la prensa (El Eco de Navarra y La Rioja) sus anuncios de venta de corderos, primales y ovejas, entre 200 y 250 cabezas por año, para pique. En el mes de septiembre de 1903, anunciaba la venta de 100 corderos: 60 primales y 40 ovejas viejas. Es nombrado como corralicero, propietario de Majaelpozo.
Cuando, en enero de 1903 el “Casino Recreativo”, conocido después como bar de Tito (Jacinto Manso), en Los Portales, renovó su Junta Directiva, Cirilo Martínez de Luco fue nombrado tesorero.
Fermín Martínez de Luco, quien sería alcalde posteriormente, era oficial de caballería en el Regimiento de Alfonso XII, establecido en la guarnición de Sevilla, en 1904. Todos ellos eran sobrinos de la “rica propietaria” (diario La Rioja) Petra Valerio.
Julián Martínez de Luco era uno de los adinerados que contribuían económicamente con las fiestas de San Mateo, en Logroño, para organizar las corridas de toros (1906). Los antepasados Luco eran originarios de Luco, Álava. Ya desde los siglos XVI a XVIII se les designa con este apellido. Gregorio Martínez y Luco había sido alcalde constitucional de Logroño en 1858.
El otro personaje que al que se refiere el presente texto es Ángel Apellániz. Está ligado a las familias liberales de Logroño. En 1915, en el Acto de inauguración de la Plaza de toros de Logroño, cuando tan solo habían pasado 10 años desde que se pudieran sacar carnets de conducir y asignar matrículas a los coches en la provincia de Logroño; y, cuando la propiedad de los vehículos indicaba la pertenencia a la élite social; aprovechando la costumbre de ir a los toros en carruajes; entonces, se organizó una fiesta denominada “El Coso Blanco”, en la que pasearon los vehículos por la ciudad. Ángel Apellániz paseó el suyo (http://www.bermemar.com/sigloxx/fiestas_1915.htm).
A finales del siglo XIX, aparecen nombrados como farmacéuticos de Mendavia Eduardo Ruiz Capillas (1891) y Ángel Apellániz (1892). Sigue Apellániz en los años 1900, 1902 y 1903 como farmacéutico de Mendavia (p. 68, Esta es otra Historia). En 1906 recibe un nuevo contrato por tiempo indefinido, que será ocasión de una fuerte controversia legal en años posteriores, de la que me ocupo con cierto detalle en este texto.  En las elecciones municipales de 1907, cuando Carlos Suberviola es sustituido como Alcalde por Andrés Úzqueda, se reorganizan los partidos políticos en Mendavia. José María Fernández de Piérola Eraso representa a los carlistas, y Ángel Apellániz a los liberales (p. 83).
Volviendo a los Luco, en julio de 1911, en el contexto de los conflictos crecientes entre jornaleros y terratenientes, fue talada una viña de 46 áreas, propiedad de Cirilo Martínez de Luco. La guardia civil detuvo a Nicasio Sádaba y a Cándido Alonso (El Eco de Navarra y Diario de Navarra, 19-7-1911) (p. 46). Ya siendo alcalde, en julio de 1917, fueron quemadas 24 cargas de cebada y 6 de habas, en otro campo de su propiedad. Se sospechó que el hecho había sido intencionado, pero no se dio con los culpables (La Rioja, 14-7-1917) (p. 47).
Entre 1914 y 1919 fue alcalde Cirilo Martínez de Luco. Las elecciones de municipales de 1915 se realizaron el 15 de noviembre, con un ambiente de tensión social tanto pre- como post-electoral. En poblaciones navarras como Corella y Cintruénigo hay urnas rotas y perturbación del orden. En Mendavia fueron elegidos cinco concejales liberales, del partido opuesto al alcalde Cirilo Martínez de Luco, quien también fue reelegido (La Rioja, 4-1-16) (p. 84).
En sus años como alcalde, Cirilo Martínez de Luco, realiza cierto despliegue en la prensa (diario La Rioja) mediante diversos anuncios, entre ellos una vacante de médico, titular, con pago municipal de 675 ptas. anuales, a meses vencidos y compromiso de asistencia a las familias pobres (septiembre de 1917); y la subasta de la carnicería municipal y hierbas de la Dehesa, con capacidad para 2000 reses en verano y 500 en invierno (mayo y junio de 1917). En julio de 1916 asistió a las fiestas de San Fermín junto a personalidades políticas de Lodosa. En mayo de 1919 (23 y 24) anunciaba la suspensión de las fiestas municipales motivado al “horroroso pedrisco” del día 14 que dejó “arrasados por completo todos los frutos del regadío y la mayor parte del secano” y que dejó a los vecinos en el desconsuelo. Su último anuncio en prensa tal vez sea este del 3 y 5 de diciembre de 1919 (La Rioja):
El Ayuntamiento de Mendavia saca a subasta, mediante pliego cerrado, la construcción de un depósito supletorio de agua, un lavadero, dos abrevaderos, y demás que se mencionan en pliego de condiciones, que se halla de manifiesto en esta Secretaría. Los Pliegos se dirigirán al alcalde y se admitirán, hasta el día 9 del actual, reservándose el Ayuntamiento el derecho de aceptar la proposición que crea más ventajosa o desecharlas todas. Mendavia, 3 diciembre, 1919. -El Alcalde, Cirilo Martínez de Luco.         
Pero cuando más se hizo notar la presencia de Cirilo en la prensa, fue con ocasión del pleito legal que se desarrolló por el contrato indefinido que el Ayuntamiento realizó con el farmacéutico Ángel Apellániz. El asunto venía de lejos. En 1906 se le hizo a Apellániz este contrato indefinido. Cirilo Martínez de Luco solicito su anulación en 1912. El contrato fue rescindido ese año: un Decreto de la Diputación de Navarra lo anuló. El farmacéutico interpuso un recurso ante el Tribunal Supremo. Cirilo intentó enfrentarlo desde su condición de Alcalde. El 4 de enero de 1915, se refiere en La Rioja el resultado preliminar favorable al señor Apellániz, en el que se aprecia de qué lado de este pleito está el diario:
El Tribunal supremo ha recusado la sentencia de la Sala de lo Contencioso administrativo de Pamplona, en el recurso interpuesto por el farmacéutico de Mendavia, don Ángel Apellániz, referente a la titularidad de farmacia de aquella villa. Felicitamos por el triunfo al señor Apellániz,
Sin hacer mayor caso a este resultado, aún en proceso, el alcalde Cirilo anuncia en prensa la vacante de dos plazas de farmacéutico, con sueldo anual de 500 ptas. El anuncio lo firma en Mendavia, a 20 de febrero de 1915, y aparece en el diario La Rioja durante varios días de finales de febrero y principios de marzo. Ante los primeros anuncios, el farmacéutico envía inmediatamente una nota al diario La Rioja, el 28 de febrero (publicada el 2 de marzo), reclamando la nulidad de la oferta, puesto que
tiene entablado un pleito contencioso administrativo contra un autocrático y atropellante decreto de la Diputación de Navarra, en el cual sin formación de expediente y sin oírme siquiera, se me anuló el contrato que por tiempo indeterminado y con arreglo a la Instrucción General de Sanidad, tenía con este Ayuntamiento desde hacía la friolera de ocho años.
Recuerda que el 9 de enero el Tribunal Supremo ha fallado a su favor en la primera parte del recurso, y espera otro fallo favorable sobre el fondo del asunto. A pesar de esta protesta, o para minimizar su efecto, las notas del alcalde continúan los días sucesivos.
El 21 de agosto de 1915 se reseña en La Rioja la visita vacacional a San Sebastián, de don Ángel Apellániz, a quien aún se considera “boticario de Mendavia”.
En una nueva fase del pleito, el 23 de septiembre de 1915 el tribunal Contencioso Administrativo de Navarra, en la vista del pleito, falla a favor de la Diputación. El Alcalde Cirilo lo informa el 9 de octubre en el diario La Rioja.
Reacciona Apellániz y, el 9 octubre de 1915 a través del diario La Rioja, informa de su segundo recurso de apelación ante el Tribunal Supremo. Denuncia la politización de los tribunales, puesto que del Contencioso de Navarra forman parte “dos diputados carlistas furibundos”, enemigos de Apellániz, “vocal del Comité Liberal”. Reta al alcalde Cirilo apostándole 2000 pesetas a que será repuesto en su cargo por el Tribunal Supremo.
Contesta el alcalde, dos días después, señalando los hechos brevemente: ejecuté el acuerdo del ayuntamiento destituyendo al señor Apellániz; el Contencioso confirmó el Decreto de la Diputación; Apellániz ha recurrido al Supremo. Y rechaza la apuesta, por respeto al Tribunal.
Inmediatamente, el día 13, el señor Apellániz responde en carta al diario. Se refiere al “deslabazado escrito” del alcalde, en el que repite lo sabido y no da razones legales para sostener la destitución. Al mencionar los modos de resolver los conflictos utiliza una curiosa expresión, las “pasioncejas bajunas que dominan en estos villorrios”, que por un lado indica el poder absoluto de las élites rurales mendaviesas y por otro los prejuicios del burgués liberal que es Apellániz. Entre los asuntos a los que se refiere está la falsificación de cablegramas, el amañado de los censos electorales, o el soborno para negociados. En fin, apela Apellániz a los lectores que conocen a ambos, al alcalde y al farmacéutico, y cierra su debate público hasta el resultado del Supremo en Madrid.
Del pleito, conocemos aún más detalles por la Sentencia del Tribunal Supremo. En el periódico La Farmacia Española, Madrid 11 de enero de 1917, pp. 19-22, se transcribe (incompleta) la Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, en Madrid a 18 de febrero de 1916. De ahí sintentizo lo siguiente. En la apelación se pide la revocación de la Sentencia dictada por el tribunal de Pamplona en 28-09-1915.
Se hace historia del pleito. El ayuntamiento de Mendavia, en fecha 25-05-1912 desestimó la instancia de D. Cirilo Martinez de Luco y otros vecinos que pedían que su pago de 1000 pesetas en anuales se dividiera en dos pagos de 500 pesetas, uno para él, y otro para el nuevo concursante, D. Félix del Saz. Se argumenta que Apellániz era profesor con 20 años de ejercicio, 16 como titular, que la vacante para Mendavia se anunció en abril de 1905, y que ganó el concurso para tiempo indeterminado según Instrucción de Sanidad vigente, obteniendo su nombramiento en enero de 1906; mientras que Félix del Saz no pertenece al cuerpo de titulares. D. Félix acudió al Gobernador, quien abrió pleito a favor de Saz, pero que caducó el 24-08-1910.
Se detallan los argumentos, en vista de los expedientes presentados relacionados con las sesiones de la Veintena y Ayuntamiento de Mendavia desde 1905 hasta 1912. En julio de 1905 se refiere el nombramiento, a propuesta de D. Cirilo Martínez de Luco, de D. Félix como titular por 3 años. El 10 de enero de 1906, con el alcalde D. Andrés Úzqueda, se dio cuenta de una instancia de D. Ángel, solicitando se abriera el concurso según la ley vigente, es decir, por tiempo indefinido, y con las condiciones adecuadas de los concursantes, considerando nulo el anterior nombramiento. El 11 de agosto de 1912, con nuevo alcalde, D. Carlos Suberviola, se informa de la petición del Gobernador de abrir nuevo concurso. El 25-08-1912 D. Cirilo pide declarar nulo el contrato celebrado con Apellániz, por antiforal. El 20-9-1912 la Diputación lo declara nulo.
En octubre, el Ayuntamiento de Mendavia pide al Gobernador se le aclare el procedimiento a seguir. El gobernador aclara que hay un contrato del 7-8-1908, asignado según disposiciones vigentes y que no se puede ir en contra de él. Ante instancia de D. Justo Úzqueda, la Diputación ordena con fecha 15-11-1913 el cumplimiento de lo acordado el 20-9-1912. El 20-12-1912 y 15-11-1913 hubo acuerdos entre el Gobernador Civil de Navarra y la Diputación, que se notifican formalmente a D. Ángel Apellániz el 3-12-1913. D. Ángel interpuso recurso ante el Tribunal de Pamplona el 31-12-1913. El Tribunal provincial declaró sin lugar la demanda (14-05-1914) y D. Ángel apeló al Tribunal Supremo, quien le dio la razón (22-1-1915).
Siguió el pleito con la sentencia del Tribunal Provincial de 20-04-1915 que declaró firmes las resoluciones anteriores y absolvió a la Administración de la indemnización de daños y prejuicios (28-9-1915). Esta sentencia es la que de nuevo apela D. Ángel y a la que se da respuesta por el Supremo en febrero de 1916, favoreciendo al apelante. Hasta aquí las informaciones de la Sentencia.
D. Cirilo había remitido otra instancia a la diputación foral de Navarra en escrito de 4-6-1915. Adicionalmente, a principios de 1917, en el Diario de Navarra se menciona una causa que introduce Apellániz contra el Juez Municipal en razón de sus pagos (p. 69, Esta es otra Historia). Además de las menciones referidas en el diario La Rioja, Apellániz es nombrado en el Diario de Navarra como farmacéutico, a quien se halaga, entre 1914 y 1917.
Como se aprecia, no todo termina en 1916. El pleito continúa. Lo complejo de este asunto legal, y su connotación política puede apreciarse en esta reseña noticiosa del 18 octubre de 1917 (La Rioja):
…aquel Tribunal de lo Contencioso-Administrativo, ha dictado sentencia en el recurso de esta índole ante el mismo entablado por el farmacéutico de Mendavia don Ángel Apellániz, contra acuerdo de la anterior Diputación, sobre el pago de sus haberes de la titular de farmacia de dicho pueblo.
La sentencia, volviéndose por los derechos del señor Apellániz, desconocidos en el mencionado acuerdo, revoca éste, ordenando a la Diputación mande al Ayuntamiento de Mendavia formule el oportuno presupuesto y pague al señor Apellániz, declarando al propio tiempo no haber lugar a la indemnización de daños y prejuicios que el solicitante solicitaba también.
Con este son ya seis o siete los recursos contenciosos administrativos que el señor Apellániz ha ganado contra acuerdos de la última Diputación, acuerdos que ha anulado o revocado el Tribunal Contencioso. Pero este último triunfo ha sido más señalado, por cuanto que fue el propio señor Apellániz quien acudió a defender en persona sus derechos ante el tribunal correspondiente, como saben los lectores de La Rioja.
En el periódico La Farmacia Española, Madrid 12 de diciembre de 1918, pp. 790-792, se transcribe la Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, dada en Madrid a 19 de febrero de 1918, y publicada en Gaceta del 15 de junio. Ahora es la Administración del Estado la que apela ante la sentencia del Tribunal Provincial (14-7-1917) sobre rebaja en la asignación del farmacéutico municipal. El Ayuntamiento elevó a Diputación presupuesto de 1917 con dos partidas, de 500 y 1000 ptas cada farmacéutico. La Diputación pidió explicación de tal diferencia, pues en 1915 solo había una partida de 1000 ptas para una persona y en 1916, 1000 ptas para dos. El Ayuntamiento responde con la sentencia del 12-2-1916, según la cual Apellániz es repuesto a su cargo con 1000 ptas de salario, y 500 para el otro titular, sr. Merino. La Diputación acordó el 24-1-1917 aprobar solo 1000 ptas para los dos, 500 para cada uno. D. Ángel recurrió la sentencia ante el Tribunal Provincial, quien falló el 14-7-1917 declarando procedente el recurso de Apellániz y dejando su pago anual en 1000 ptas. El Tribunal Supremo, confirma el fallo, desestimando la apelación de la Administración.
Mientras Apellániz logra su reposición y pago de haberes atrasados, continúa el pleito, del que se reseña (en La Rioja) una nueva audiencia el 26 de junio de 1919, en la que el propio Apellániz es el demandante de la Diputación por 8017 pesetas en daños y prejuicios, y el abogado Piroz es el contrademandante por parte del Estado. No he encontrado la sentencia final sobre este asunto, ni otras menciones directas del farmacéutico.
Sin embargo, aún aparece el 5 de diciembre de 1920 un farmacéutico de Mendavia, posiblemente se trata de Apellániz, en el diario La Rioja. Ahora está en Logroño, junto al nuevo alcalde, con ocasión de la festividad de Santa Bárbara, en su celebración por parte del 13 Regimiento de Artillería. Ambos son invitados al banquete ofrecido por los oficiales, en el Resturant Las Amecoas, “prestando brillantes a la cena el cariñoso saludo dirigido a las clases por los simpáticos señores alcalde y farmacéutico del vecino pueblo de Mendavia…”
Parece ser que al poco tiempo Apellániz se fue de Mendavia. Los Luco quedaron. Se sostuvieron como terratenientes. Uno de los montes de Mendavia recibía su nombre, el monte de Luco. Tuvieron conflictos permanentes con los jornaleros roturadores, quienes se negaron por algún tiempo (durante la segunda república) a pagarles renta, hasta que se vio la guerra venir y algunos jornaleros comenzaron a pagarla.
En 1929, se había logrado poner en funcionamiento un Consejo Regulador de la marca Rioja. Cirilo Martínez de Luco es su primer representante mendaviés. El Diario de Navarra (18-6-29) lo reseña:
En la sesión que celebró el sábado en Logroño el Consejo Regulador de la marca Rioja, que se refiere a los vinos que pueden llevar dicha marca, se procedió al sorteo para el año actual, como transitorio, de los 16 representantes de los viticultores que han de formar parte en el indicado Consejo en lo sucesivo, nombrados por ellos mismos, resultando nombrados por lo que afecta a Navarra los siguientes: En Mendavia, don Cirilo Martínez Luco; y en Andosilla, don Manuel Ordoñez Resano… (p. 56, Esta es otra historia).
En 1931 Cirilo es Secretario del Sindicato de Riego de Mendavia. Anuncia, como es habitual, el arriendo del molino (Diario de Navarra, 16-6-1931) (p. 93).
Fermín Martínez de Luco es nombrado alcalde de Mendavia en 1934. Los hechos fueron así: el alcalde elegido, Dionisio Salcedo, fue acusado de corrupción en relación con la construcción de carreteras (en realidad, fue Dionisio el que impulsó la construcción definitiva de la carretera Mendavia-Logroño, después de muchos años de proyecto casi detenido); esta fue la excusa política para nombrar un alcalde de la línea política radical: Fermín Martínez de Luco. Lo cuenta así el Diario de Navarra (1-11-34), que favorece esta tendencia política:
han quedado sustituidos con elementos no solo capacitados por su dignidad y competencia, sino que además por sus condiciones especiales y por sus circunstancias, de ellos se puede esperar la colaboración que necesita el régimen.
A principios de 1936, tras las nuevas elecciones, vuelve a ser elegido alcalde Dionisio Salcedo. Tras el golde de Estado de julio, el día 21 se impone nuevo ayuntamiento, de derechas, con Fermín Martínez de Luco como alcalde (“Mendavia”, en AAVV, 2008).  Dos meses más tarde, el 2 de octubre de 1936 el gobernador de Navarra autoriza al alcalde Fermín Martínez de Luco y a Máximo García, de la Junta de Guerra, a apropiarse de unas 700 robadas que habían sido sembradas colectivamente por los campesinos pobres unos meses antes; para ello reclutan a los hombres del pueblo más pobres, y a los de izquierda presos en el cuartel, y se les lleva con un brazalete blanco, a realizar trabajos de recolección (maíz y remolacha, sobretodo). Algunas mujeres recuerdan haber llevado la comida a sus padres. (pp. 165 y 283, Esta es otra historia). En noviembre de 1936, José Sagredo pasó a ser alcalde, pues Fermín Martínez de Luco, militar de carrera, fue convocado al Frente (ELVIRA Y SAINZ, 2017: 119-120). (p. 165, Esta es otra historia).
Estas menciones documentales, tan intrincadas, de los Martínez de Luco y Apellániz, son una buena ilustración sobre cómo se movían las tramas del poder político, económico y su vínculo con lo legal, a principios de siglo XX, en suelo mendaviés.

lunes, 30 de diciembre de 2019

LA FINCA DE SAN MARTÍN, LAS TRILLADORAS DE VAPOR Y EL MÉDICO BENITO MORENO, EN MENDAVIA



Sobre el médico Benito Moreno Blanco se apunta en Esa es otra historia que estaba en Mendavia en 1909 y se da de baja en 1913 (pp. 68 y 70). Otras notas de prensa nos permiten ampliar la información sobre él.

Entre 1890 y 1895 recibe reconocimientos como alumno sobresaliente en el Instituto de Segunda Enseñanza de Logroño, especialmente en Geografía, Historia de España e Historia Natural (Diario La Rioja, 19-6-1890, 3-7-1890, 6-6-1895, 15-6-1895. Boletín Oficial de la Provincia de Logroño, 24-3-1891, 11-4-1891, 16-4-1892, 12-5-1892). En el Boletín es de nuevo nombrado el 12-6-1900, reconocido y declarado útil, condicionalmente.

En 1902 se asienta como médico en Rincón de Soto y realiza consultas para enfermedades de estómago y pulmones (La Rioja, 1902 diciembre 13). En diciembre de 1905 (día 16, La Rioja) la Secretaria de Instrucción pública de Logroño recibe su título Universitario.

En octubre de 1906 (noticia en La Rioja, día 24) da a luz su esposa en Soto de Cameros. Es médico titular allí. El 9 de enero de 1907 se anuncia una conferencia que dictará don Benito sobre “Viruela y vacuna”, en el pueblo de Soto. Entre marzo y agosto de 1908, anuncia en el diario La Rioja: “Consultas médico-quirúrgicas, enfermedades de la mujer”.

En 1909 es médico en Mendavia. El 21 de septiembre anuncia la venta de su carruaje tílburi.
En marzo de 1912 se comenta elogiosamente su intervención como especialista cirujano en una extracción de proyectil de la cabeza (“porción petrosa temporal”), realizada en Sevilla. En 1913 deja Mendavia.

En 1915 es médico en Bargota. El 25 diciembre se publica en La Rioja que es herido en Armañanzas, por arma de fuego, por el practicante Pedro Pérez Albéniz, sin consecuencias graves.

En febrero de 1916 es médico de Andosilla. En 1917 (junio 21) El Salmantino reseña su participación en una revista médica, con el artículo: “Los diez mandamientos de las madres”.

En 1919 es médico de Arnedo. El 1 noviembre, La Correspondencia de España, publica su nombramiento como Presidente de la Junta médica del distrito de Arnedo.

En el período 1902-1918 realiza diversas reseñas de prensa en el diario La Rioja: Una fiesta en San Martín (1902 julio 19), Una boda en Mendavia (1909 febrero 2), Nota en la defunción del director de La Rioja (1916 noviembre 6), Carta en favor de la publicación de un texto infantil (1918 febrero 8).

Interesa reseñar brevemente los dos primeros textos. El matrimonio entre el médico Máximo García Villamayor con María Luisa Goñi se realiza el 29 de enero de 1909 en Los Arcos, pueblo de la familia de la novia. El relator describe la ceremonia y detalla los participantes. Resalta la presencia del párroco de Mendavia, Francisco Noain, así como otros personajes de la aristocracia navarra y riojana. Emerenciano Merino, Inocencio Martínez y el autor de la nota, están también como invitados mendavieses.

Emereciano, propietario de la corraliza de Beraza; Inocencio Martínez Encinas, ejidista, jurado distrital en 1907 (p. 40, Esta es otra historia; El Eco, 28-04-1907). Don Máximo fue nombrado médico de Mendavia en 1918. Cumplió un triste papel en 1936 como miembro de la Junta de Guerra, al autorizar la incautación de 500 robadas de remolacha y 150 de maíz, entre otros cultivos, de “la colectividad marxista de Imas”, en expresión de la Actas del Ayuntamiento. (pp. 69, 70, 110, 122, 165 y 283, Esta es otra historia).

Hay un relato testimonial que es posible que esté referido a doña María Luisa Goñi. En 1936, llevaban en cierta ocasión por la Carrera a Felipa Asurmendi, mujer del alcalde Dionisio Salcedo, llenándola de golpes e insultos, cuando la mujer del médico, siendo de derechas, viéndola en tal mal situación intervino y dijo: hacedme a mí lo que le estás haciendo a ella, y la recogió en su casa obligando a su marido a curarla. Así como esta mujer la protegió, otras mujeres eran de las que la ofendían, maltrataban y se ensañaban con ella. (p. 181, Esta es otra historia).

En el otro artículo, el médico Benito elogia la vida de campo aunada a la vida moderna, la capilla y el culto a la virgen María, presentes en esa finca de San Martín. Don Benito asiste a los actos de la fiesta de la Virgen del Carmen, el 16 de julio de 1902, con misa y participación de varios vecinos de Mendavia y Arrúbal. Es el onomástico de la señora Carmen de Bretón, esposa del dueño de la finca, y ofrecen una comida para 14 invitados, incluido el relator. Al finalizar la comida, el dueño les muestra la trilladora de vapor recién traída de Estados Unidos, y una segadora atadora. Don Benito se despliega en la alabanza de los adelantos modernos.

En dos artículos anteriores de La Rioja, 1902 mayo 25 y 1902 junio 5, se relata el envío en tren y se describe la trilladora adquirida por Javier Bretón, importada por la casa Ahles y Compañía, de Barcelona. La tienen en ese momento en Agoncillo, con intención de utilizarla en las distintas propiedades del señor Bretón en Alfaro, Agoncillo y San Martín. Se comentan algunos detalles técnicos, se describen sus partes, y la necesidad de varios obreros, de 7 a 12, para ponerla en funcionamiento. Es alimentada a carbón, y es de marca Rushton Procter & Cª, modelo Annetude, adquirida a un costo de 9250 francos. Se afirma que solo hay dos en España, de este modelo. Justamente sobre esta marca de trilladora he sintetizado en Esta es otra historia (p. 25) unas conclusiones de Lana Berasain.

En 1910, en tan solo una pequeña región de Navarra, más de una docena de trilladoras Rushton Procter & Cª fueron abandonadas, ya que resultaban demasiado complicadas, requerían un mecánico experto para manejarlas y fueron consideradas no rentables. Muchas se ponían a la venta, a menudo tras solo un año o dos de uso, a la mitad del precio original, o menos aún.

En la página 30 hago referencia a los avances tecnológicos en el campo de Mendavia, y cito una trilladora con motor de 1928:

Respecto a los avances tecnológicos y productivos se pueden aportar algunos indicadores. Si en Mendavia en 1930 había 3.590 hectáreas de secano, según cálculos propios y datos anteriores, podrían estimarse en torno a 45 segadoras y 15 limpiadoras de cereal y grano (trilladoras y otras). Consta que en 1928 José María Modet disponía de una trilladora con motor.

Agrego aquí la de Javier Bretón, en 1902 y a vapor, que puede considerarse pionera en los campos cercanos a Mendavia.


Imagen de trilladora a vapor en:

Y una foto de trilladora en Mendavia, puede verse en el grupo de facebook: Mendavia, fotografías con historia. Foto compartida por Julia Sádaba.





Años más tarde tenemos algunas referencias de la finca San Martín en la Prensa. Una de 1908: En El Eco de Navarra, el 6 de septiembre, se informa de la visita a su finca de Javier Bretón, exdiputado a cortes por Tafalla, y su hermana Clara. Otra referencia la hago en Esta es otra historia, p. 58.

En 1927, desde la Granja de San Martín, Blas Berrade como encargado anuncia la venta de “2.750 kilogramos de lana de oveja y cordero y 200 corderos gordos, más 45 ovejas”. Diario de Navarra (8-6-1927).

En julio de 1936 la finca de San Martín, sirvió de refugio para la población de Mendavia represaliada por los falanguistas y requetés. Pueden verse algunos detalles en Esta es otra historia, pp. 130 y 148. Allí se menciona a Mariano como encargado.

Foto del río Ebro a su paso por Mendavia tomada de:

https://www.slideshare.net/Larragueta/fotos-ros-1-10049776?smtNoRedir=1



jueves, 12 de diciembre de 2019

GUERRA Y DEMOGRAFÍA. MENDAVIA Y NAVARRA




Aspectos demográficos en Navarra y Mendavia entre 1927 y 1944
En mi libro Esta es otra historia ofrezco algunos datos simples tomados directamente de los libros de Registro de Nacimientos y Matrimonios de Mendavia entre 1928 y 1942 (página 116). Recientemente leí un trabajo de Ángel García-Sanz Marcotegui: “La Población Vasco-Navarra entre 1930 y 1960: Los efectos de la Guerra y los cambios demográficos”, publicado en la Revista Gerónimo De Uztáriz.

Ver y descargar en:
Aquí pongo en relación ambos textos.

Allí decía, respecto a Mendavia:
Dada la situación de asesinatos y reclutamientos militares es lógica la caída en el índice de matrimonios entre 1936 y 1939; y en el de nacimientos ente 1937 y 1939. Los nacimientos registran, lógicamente, una fuerte caída durante los años de la guerra civil, para empezar a repuntar, a partir del año 1940.


Con los matrimonios sucede en modo similar, reflejando los mínimos durante los años 1936 a 1938. Pero también con números muy bajos entre los años 1929 y 1932, y 1941-1942.


Los datos que presenta García-Sanz para Navarra, en estos dos renglones, natalidad y nupcialidad, están agrupados por trienios. Me he permitido sacar el promedio anual para Mendavia en esos trienios y el promedio anual de los datos de Navarra. La gráfica comparativa se aprecia con mayor claridad al dividir los datos de Navarra entre cien, de modo que los valores se asemejen en el eje vertical.

Así resulta la siguiente tabla con su respectivo gráfico:

Evolución del Promedio anual (por trienios) del número de matrimonios
en Navarra y Mendavia (1927-1942)

Trienio
27-29
30-32
33-35
36-38
39-41
42-44
Navarra (en cientos)
21
20
20
9
28
28
Mendavia
25
16
29
13
32
20



Afirma García Sanz, referido a Navarra:
La nupcialidad, que se había mantenido estable durante el primer tercio del siglo, comenzó a descender a partir de 1932, como en el resto de España, debido a las dificultades derivadas de la crisis económica y a pesar del aumento de población.
Es posible que también influyeran las nuevas perspectivas más laicas. En Mendavia, en particular, se establecen varias parejas de hecho, sin formalización ni civil ni religiosa.
En términos absolutos, durante la guerra civil se redujo la nupcialidad cerca de un 50% tanto en Navarra como en Mendavia, respecto al trienio anterior del período republicano.
Mientras que en Navarra se superaron sostenidamente los números de matrimonios anuales anteriores a la guerra a partir de 1940, en Mendavia no fue así. El hecho de que en Mendavia la nupcialidad fuera menor en los años 41-42 es posible explicarlo por la notable emigración de las familias del pueblo, tras el pequeño incremento de matrimonios durante los años 39-40, al término de la guerra.
Y, respecto a la natalidad, los datos comparativos son estos:

Evolución del Promedio anual (por trienios) del número de nacimientos
en Navarra y Mendavia (1927-1944)

Trienio
27-29
30-32
33-35
36-38
39-41
42-44
Navarra (en cientos)
95
94
89
85
67
74
Mendavia
112
113
103
76
73
 --


Afirma García-Sanz, referido a Navarra:
En cuanto a la natalidad, al igual que la nupcialidad, permaneció invariable en la década de los 20 e inició un fuerte descenso en la siguiente… A mi juicio, …se habría mantenido su tendencia al descenso, aunque a un ritmo no tan rápido.
Sin necesidad de compartir esta hipotética situación, en Mendavia es, incluso, más rápida la tendencia al descenso que se observa.
Y sigue:
Por lo demás, respecto a la evolución posterior de la natalidad, interesa señalar que en la posguerra no se dio el fenómeno del baby-boom, y que, a pesar del aumento de la población y de la nupcialidad el número de nacimientos se incrementó en mucha menor medida.
En Mendavia, se aprecia este mismo fenómeno. En los años posteriores, prosigue García-Sanz, referido a Navarra:
puede comprobarse que mientras la natalidad creció entre 1928-30 y 1958-60 en un 13,6%, la nupcialidad (entre el trienio 1927-29 y 1957-59) lo hizo en un 73,3%. Ello pone de relieve los profundos cambios operados en la fecundidad. Su control se había iniciado tímidamente en los medios urbanos en los años 10 y en mayor medida en los 20 acentuándose la misma tendencia a la disminución que en otras partes en los años de la República.
Junto a este asunto del control de la fecundidad, se me ocurre pensar en otras dos causas adicionales: incremento de matrimonios de personas viudas (a causa de la guerra, pero también a causa de las condiciones de la postguerra) y presión de la iglesia católica para la realización de matrimonios. En todo caso, en mi libro no pretendí estudiar este periodo posterior, así que los datos para Mendavia no aparecen recogidos.
La pretensión de estas líneas no ha sido otra sino la de una primera aproximación al asunto de las pérdidas demográficas causadas por la guerra civil, comparativa entre Mendavia y Navarra, con su variable colindante de la inmigración y sus efectos sobre el mercado laboral, la reorganización de la propiedad de la tierra, y la reducción de la población activa masculina joven. Otros estudios permitirán precisar todo ello.